Para los pediatras la vuelta a las clases presenciales es “imprescindible”

Lo sostuvo la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) en un largo documento publicado ayer. Sostienen que la escuela es “fundamental para el desarrollo y el bienestar de los niños”, espacio al que además calificaron de “seguro” y consideraron como “una herramienta de equidad social indispensable”.

Por Dr. Daniel Cassola

No se trata solo de aprender. La Sociedad Argentina de Pediatría considera que la escuela fortalece a los niños en aspectos sociales, emocionales, nutricionales, sanitarios e incentiva la realización de actividad física. Todo eso perdieron los chicos en un año sin presencialidad en las aulas, que en el mejor de los casos se suplió a través de pantallas desde el hogar. Otros tantos, sin acceso a la tecnología, perdieron por un año el contacto con la educación formal.

Uno de los puntos sobre los que la SAP hizo hincapié en el documento es el de la disparidad social. “Muchos adolescentes son incapaces de completar su tarea escolar por falta de dispositivos o de conectividad, lo cual hace que los modelos de aprendizaje virtual resulten de difícil implementación, dando lugar a la aparición de una brecha tecnológica entre niñas, niños y adolescentes muy difíciles de resolver”, detalla el informe.

Ahora bien, no se trata de volver a las aulas como si nada hubiera pasado. Hay que adecuarse y por eso la SAP recomienda que exista un distanciamiento mínimo de 2 metros entre todos los actores, que podrá reducirse a 1,5 metros cuando se cumplan las medidas adicionales de uso permanente de tapabocas, lavado frecuente de manos o el uso de alcohol en gel, ventilación y desinfección adecuada de las instalaciones.

Asimismo, los niños deberán evitar el contacto físico de todo tipo, como besos, abrazos, apretones de manos y puños, entre otros. En los recreos los menores realizarán juegos con distanciamiento y se podrán realizar grupos de 4 o 5 niños a manera de burbuja, para poder detectar y aislar rápidamente en caso que uno de los niños sea positivo. Por su parte, los docentes deberán evitar las reuniones en espacios donde no pueda cumplirse con el distanciamiento o realizarlas de forma virtual. Como norma general, estará prohibido compartir cualquier tipo de elemento personal como útiles, vajilla, juguetes y otros.

Además durante la estadía en la escuela, la SAP recomendó lavarse las manos idealmente cada 90 minutos. “Los momentos para la higiene de manos serán antes de salir de casa, al llegar a la escuela, antes y después de los recreos (si los hubiere, de acuerdo con el protocolo jurisdiccional), antes y después de comer, luego de haber tocado superficies públicas (mostradores, pasamanos, picaportes, barandas, entre otros), antes y después de ir al baño, antes y después de cambiar pañales (jardines maternales), después de toser, estornudar o limpiarse la nariz”, sugieren.

 “Después de haber analizado exhaustivamente los distintos aspectos que hacen a la importancia de la escuela en la vida de los niños, niñas y adolescentes en lo referido a los aspectos educativos, culturales, de educación física, sociales, sanitarios, nutricionales, enfatizamos que el derecho a la educación es fundamental y que la tarea docente con los educandos y sus familias es esencial. En este marco, la Sociedad Argentina de Pediatría cree que la vuelta a las escuelas en la modalidad presencial es imprescindible”, reafirma el documento.

De lo que la SAP recomienda se desprende que los chicos no pueden volver al aula todos al mismo tiempo como era antes. Seguramente habrá cronogramas, grupos y actividades distintas, que combinen lo presencial con el trabajo en casa. Pero lo que no se puede aceptar, para los pediatras, es otro año en el que las escuelas mantengan las puertas cerradas.

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