Por Dr. Daniel Cassola
Desde 2013 todos los 8 de mayo se celebra el Día Mundial del Cáncer de Ovario, el que tiene la tasa de supervivencia más baja (o la mortalidad más alta) de todas las enfermedades oncológicas ginecológicas. Como veremos hay una serie de factores que complican la detección del cáncer, pero también hay indicios que nos permiten insistir hasta poder confirmar o descartar un diagnóstico.
El cáncer de ovario es diagnosticado anualmente a casi un cuarto de millón de mujeres en todo el mundo, y es responsable de 140,000 muertes cada año. Las estadísticas muestran que únicamente el 45% de mujeres con cáncer de ovario tienen probabilidades de sobrevivir cinco años en comparación con un 89% de las mujeres con cáncer de mama. Esta enfermedad afecta de manera similar a las mujeres en países desarrollados y en países en vías de desarrollo.
Los síntomas a menudo son mal diagnosticados, ya que pueden confundirse con síntomas de otras enfermedades menos graves, especialmente molestias gastrointestinales. Lamentablemente, la mayoría de los pacientes son identificados cuando ya están en las etapas avanzadas de la enfermedad, cuando es más difícil de tratar. No hay una prueba simple de rutina para detectar con certeza el cáncer de ovario.
Sabemos que varios factores aumentan el riesgo de cáncer de ovario en una mujer:
Edad: La mayoría de casos de cáncer de ovario ocurren en mujeres mayores de 55 años, una vez que las mujeres han llegado a la menopausia. Algunos tipos de cáncer de ovario pueden aparecer en mujeres jóvenes
Historial familiar: Las mujeres que pueden estar en mayor riesgo (en relación con la población general) de desarrollar cáncer de ovario son aquellas que, por su lado familiar paterno o materno tienen dos o más parientes que han tenido cáncer de ovario, de mama, de colon o uterino.
Genética: Se sabe que ser portador de anormalidades en los genes BRCA1 o BRCA2 (genes que ayudan a reparar el daño celular) también aumenta el riesgo.
Otros factores: Las mujeres que no han tenido hijos, que nunca han tomado píldoras anticonceptivas, que comenzaron sus períodos menstruales en edad temprana o cuya menopausia comenzó a una edad más avanzada que el promedio tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de ovario. Las mujeres que anteriormente han padecido de endometriosis pueden ser más propensas a padecer de cáncer de ovario.
Con esta información hay que tener en cuenta, y aprovechar este día, para entender que todas las mujeres están en riesgo de padecer cáncer de ovario. Conocer los primeros síntomas o signos de advertencia de la enfermedad podría salvar vidas ya que el diagnóstico precoz mejora enormemente las probabilidades de supervivencia de la mujer. Hay que revertir la tendencia actual: el cáncer de ovario se diagnostica con frecuencia cuando ya está en una etapa avanzada.









