5 tipos de enojo

ES CONVENIENTE UNA Y OTRA VEZ COLOCAR UN SIGNO DE INTERROGACIÓN EN LAS COSAS QUE DURANTE MUCHO TIEMPO CONSIDERAMOS NATURALES 5 TIPOS DE ENOJOS: Cómo vencerlos ¿MAL HUMOR O UN ENOJO MERECIDO? ENOJARSE MUCHAS VECES AYUDA A DELIMITAR NUESTRO ESPACIO CON EL OTRO, PERO ¿QUÉ PASA CUANDO NOS EXCEDEMOS DE LA LÍNEA?

Es bueno o malo enojarse? Ni bueno ni malo. A veces es necesario, otras veces injustificado, otras excesivo. Todo depende de qué, cuándo, cómo y por qué. Es natural que nos enojemos cuando nos sentimos atacados, desvalorizados, o maltratados, pero cada uno siente a su modo y de acuerdo a su sensibilidad.
ESTILOS DE ENOJOS
La Licenciada Gloria Gitaroff nos explica que los enojos se pueden clasificar, al menos, en cinco tipos diferentes: El que calla…  hasta que explota Hay muchas personas a quienes les cuesta enojarse y entonces, cuando algo les molesta, los aflige o les parece injusto, no lo manifiestan por miedo a incomodar a los demás o, peor aún, por miedo a que lo hagan a un lado o lo dejen de querer. Esos enojos que se van sumando, los hacen explotar -en algún momento- por acumulación, generalmente por hechos sin importancia, pero que son los que rebalsan el vaso de tanto enojo acumulado. Para colmo, precisamente por ser un motivo insignificante, nadie les da la razón, y los tratan de exagerados. ¿Qué pasaría si se animaran a expresar lo que les molesta? «Descubrirían que ninguno de sus miedos se hace realidad, que los demás los siguen queriendo y que, si expresan lo que les pasa, hasta es posible que el otro los comprenda y evite motivarle esos enojos» nos dice la especialista. • Consejos: Si ustedes conocen a alguien que, pase lo que pase, rara vez se enoja, estén atentos a las señales mínimas que pueden dar, e invítenlo a que se sincere. 2 El que explota ¦y enseguida se le pasa. Son aquellos que reaccionan ante las circunstancias más leves con la misma fuerza y sentimientos con las que se enfrentarían a situaciones realmente Importantes. «Es como si quisiera sacarse de encima el enojo tirándoselo al otro, como quien pasa un paquete molesto, y luego se queda tranquilo», ejemplifica Gitaroff. • Consejos: Si usted se siente identificado con esta conducta le recomendamos que piense que son actitudes injustas, que dañan a los demás, y que, por otra parte, es esclavo de esas conductas estereotipadas, que lo hacen perder amigos, tal vez una pareja y, por qué no, oportunidades laborales. 3 Los que sufren ¦en silencio Se sienten incapaces de reaccionar, y suelen decir frases tales como «yo no sirvo para reclamar lo mío», «no es para tanto». Sin embargo, aunque no se expresen, no significa que no estén afectados por la situación. Estas personas también acumulan agravios, pero no solo en el pensamiento o en la memoria, sino que lo no expresado pasa a dañar el cuerpo, y surgen las llamadas enfermedades piscosomáticas: úlceras, asma, o excesos con la comida, entre otras. • Consejos: al tratarse de una inhibición ya instalada en el psiquismo, no hay otra posibilidad que recurrir a terapia. 4 Rumiando ¦enojos. Este estilo de enojo es más frecuente entre las mujeres. Algunas llegan a tener enojos interminables, y los sacan a relucir cada vez que tienen una oportunidad, en el lenguaje corriente, «pasan facturas» nos explica Gitaroff. • Consejos: «Sería interesante que reflexionaran acerca de que por más que reclamen por lo que ya pasó, no habrá manera de un replay, para volver atrás y tener aquello que no tuvieron; que, de ser posible den por archivado lo sucedido, y se dediquen no a repasar sentimientos viejos, sino a estar disponibles para los sentimientos actuales.» Recomienda Gitaroff. 5 Los ¦violentos NOS MERECEMOS LO QUE TENEMOS, SI NO SOMOS CAPACES DE CAMBIARLO.
Es un grado inadmisible de enojo, que tiene más que ver con la personalidad belicosa del que se enoja, que con el daño, amenaza o maltrato sufrido. Aquí ya se trata de patologías serias, que por lo general son autojustificadas porque es el otro el que les provoca ese estado, el famoso «vos tuviste la culpa de que yo…», que borra de un plumazo el hecho de que los propios actos son siempre responsabilidad del que los realiza. A veces, los que lo rodean, empiezan a tenerle miedo y tratan por todos los medios de evitar los actos que pueden provocarlo, y la vida de todos se convierte en un infierno. • Consejos: Este tipo de enojo no puede resolverse por sí solo, debe consultar con un especialista, pues la personalidad belicosa muchas veces esconde detrás de sí otras patologías. Le recomendamos que acuda a terapia, pues el problema es que, para usted, todo (personas y situaciones) no hacen sino enfurecerlo. No entender que el problema está en uno y no en los otros, convierte el enojo en incontrolable. Hay caminos distintos que el enojo En todo este casos enunciados faltan las palabras, no nos referimos a las palabras que dicta la ira, sino a las verdaderas palabras que se intercambian entre las personas en conflicto para mostrar los sentimientos que les despiertan lo que el otro ha dicho o hecho, para aclarar la situación, para buscar la salidas, para contemporizar, para alcanzar reconciliaciones y sanos olvidos de lo sucedido. Si alguien se ve imposibilitado de encontrar estas palabras, es muy probable que se lo impidan cuestiones Internas, conscientes o inconscientes. Le recomendamos en estos casos consultar con un especialista, ya que -tal como Freud lo dijo- la terapia es un modo de curar mediante las palabras. La opinión de la esDecr´ Nadie es esclavo de su carácter. Si bien mucho de lo que somos lo traemos desde el nacimiento, eso no significa que es inmedicable; el «mal carácter» se puede moldear de acuerdo a nuestros deseos, en un trabajo cotidiano y que merece ser hecho, más allá de la edad que se tenga, por sí mismo o eventualmente con la ayuda de un terapeuta. Licenciada Gloría Gitaroff MÁS 8 consejos para caer bien a la gente.
Lo principal que nunca hay que olvidar es que para ser amable con los otros, primero hay que serlo con uno mismo. Ser más amable no es solamente respetar o respetarse, sino que también es aprender a compartir cuando tenemos días difíciles, o cuando la otra persona parece obstinada en hacernos perder la paciencia. 1 – Sonría. Recibir a las personas con una sonrisa siempre es mejor, pues las sonrisas distienden y casi siempre son replicadas: una sonrisa es devuelta por otra sonrisa. 12- Pregunte ¿cómo está? Interesarse por la I vida del otro, sin ser indiscreto o entrometido. A veces las personas necesitan un incentivo para iniciar una buena conversación. 13- Sea un buen oyente. Escuche siempre que las personas le hablan, y no las Interrumpa con sus vivencias personales; recuerde que las conversaciones siempre son de a dos y nunca de a uno. 14- Sea cortés con las demás personas. Trate a las personas con respeto, aunque no les caigan bien, así se sentirá más cómodo usted. 5- No desperdicie energías en situaciones negativas. No sea negativo o crítico, busque 16- Sea humilde. Es un consejo muy importante, por- I que una de las claves para ser más amable es reconocer que usted no es mejor que los demás, que nadie es más o menos. [ 7- Ofrezca su ayuda. Si ve que alguien está ´ teniendo problemas o si ve que alguien está haciendo una tarea dificultosa, ofrezca su ayuda, aunque sea algo muy simple como ayudar a cruzar la calle, ceder un asiento o un número en la cola del banco. 8- No hable mal de otras personas. que confían en usted. No inicie conversaciones hablando mal de sus pares, aunque se trate de personas que no le caen bien.

BUENA SALUD – ARGENTINA

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