Jesús Isaías vino temprano al mundo, pero lucha cada día por permanecer con sus padres. El miércoles pasado, con 45 días de vida, fue operado del corazón por una cardiopatía congénita producto de su falta de gestación, ya que nació sietemesino. La intervención fue realizada en la sala de Neonatología del Hospital Regional Juan Domingo Perón – San Luis – por los doctores Daniel José y Jorge Rudi.
Sus padres permanecen día y noche en la sala del internado, esperando que su primer hijo se recupere. Por fortuna, los últimos partes dicen que está mejor. “El miércoles 27 de febrero se le practicó una cirugía de cierre de ductus. Al momento de la operación pesaba cerca de 1,8 kilo y estaba en terapia intensiva neonatal desde que nació, el 7 de enero. Por suerte evoluciona bien y lo que más esperamos es que suba de peso”, informó Carlos De Carlini, director del Hospital. Además, explicó que la intervención era muy compleja e inédita en la ciudad, sobre todo en el ámbito de la salud pública.
Como Jesús nació dos meses antes de lo esperado, no logró desarrollar el vaso llamado ductus. Esto le acarreó problemas respiratorios y cardíacos. Por eso los médicos decidieron cerrar ese conducto mediante una cirugía, ya que no se obturó naturalmente.
Sus padres son Nancy Suárez y Ricardo Moreno. Cada tres horas las enfermeras les permiten entrar a la sala de neonatología para ver a su pequeño. `Tengo muchas esperanzas en que va a salir todo bien. Nos dijeron que era muy chiquito para operarlo, pero aceptamos los riesgos. Por suerte los doctores y las enfermeras con excelentes y nos han tratado muy bien a nosotros y a nuestro bebé`, expresó Nancy.
El encargado de llevar adelante esta difícil cirugía fue Daniel José, cirujano cardiovascular. `Con la colaboración de todo el personal del Hospital, del Ministerio de Salud de la Provincia y la dirección, pudimos armar un quirófano muy razonable para poder operar, porque no podíamos trasladarlo. Fue un gran trabajo en equipo`, aseguró el doctor José, luego de la exitosa cirugía. También hizo hincapié en la ayuda profesional que le prestaron los doctores Rudi, Nieto y Benítez.
Por otra parte, José advirtió que la cirugía es un momento dentro de un proceso de recuperación, y que el postoperatorio es igual de importante. Por eso Jesús es constantemente monitoreado por el cuerpo médico del Policlínico.
Según De Carlini, el niño sigue con asistencia respiratoria pero muestra leves mejorías en su salud. El cuadro que presenta era el esperado por los profesionales.
Antes de la operación, el nene había sido sometido a dos transfusiones de sangre debido a problemas provocados por su falta de gestación. Luego siguió inestable hasta el día de la operación.
Según indicaron los especialistas, el pequeño Jesús no debería sufrir ningún tipo de secuela a raíz de la intervención. Pero se mantienen alerta en caso de que surja una nueva complicación.
Por último, los médicos quisieron destacar la tarea de todos los que colaboraron en la intervención de alta complejidad. `El secreto está en el trabajo conjunto, la salud de la población no es salud privada o pública, es salud de la población y punto. Todos tenemos el deber de preocuparnos por eso, sea cual sea el ámbito en el que estemos. De lo demás se preocuparán quienes no hacen medicina`, concluyó el doctor José.
En cuanto Jesús pueda respirar por sus propios medios y los médicos comprueben que aumentó de peso, podrá irse a su casa y abandonar el internado de la maternidad que, hasta el momento, es el único lugar que conoce. El Diario de la República









