Fuente: El Libertador -Corrientes.
Debido a que cada fin de semana los jóvenes de entre 16 y 30 años que ingresan en estado de ebriedad a la guardia del hospital Escuela son prácticamente los mismos, las autoridades les recomiendan tratarse contra el alcoholismo.
El porcentaje de personas alcoholizadas en la franja etaria especificada se duplicó este verano respecto al de 2012, tal como aseguró el director asociado del nosocomio a EL LIBERTADOR, Alfredo Revidatti, en su edición del 26 de febrero pasado. Consultado nuevamente por este medio, informó que la cantidad mermó respecto a la temporada estival, pero que de todas formas, y por el grado de repitencia tras cada jornada nocturna, se les sugiere ver a un especialista.
`A casi todos los que ingresan ebrios los fines de semana se les recomienda comenzar un tratamiento para disminuir el consumo de alcohol`, aseguró el profesional.
Más allá de no poseer cifras específicas, Revidatti comentó que, pese a la invitación, `son muy pocos los que buscan alguna forma de tratar la adicción, por lo menos dentro de las atenciones del Escuela`.
La afirmación se basó en que el grupo de psicólogos abocados a la temática no notó un incremento en la demanda de sus servicios. En este sentido, aseguró además que, `tras sugerirles a los jóvenes que visiten a un especialista, siguen viniendo alcoholizados al hospital los fines de semana subsiguientes`.
Los datos aportados se obtuvieron al detectar las mismas caras tras cada jornada nocturna, ya que el médico comentó que `no hay forma de hacer un seguimiento de aquellos que consumen y puedan llegar a tratarse`. Sin embargo, hay algunos que están identificados `debido a que permanecen más de 24 horas internados en observación`, agregó la fuente consultada.
La situación no excede a aquellos que tienen a algún responsable que responde por ellos mismos, así como a los que están solos, como explicó Revidatti. `Ante la repitencia de los ingresantes, se les habla a algún familiar o a quien se haga cargo de ellos`, indicó el profesional, a lo que añadió que `así como a aquellos a los que hay que hablarles directamente porque no tienen a alguien cercano`. De igual manera, hasta el momento no se generó una adhesión para evitar que se desarrolle una adicción entre los que consumen bebidas alcohólicas.
DISMINUCIÓN EN NÚMEROS
En el verano se duplicó el porcentaje de jóvenes que llegaron alcoholizados respecto a 2011. Desde que comenzaron las clases en los niveles Secundario y Universitario, `la cantidad mermó los fines de semana`, aseguró Alfredo Revidatti, a lo que añadió que `se redujeron los números, así como hubo un cambio de las edades, ya que no son muchos los menores`. Si bien no se especificaron las causas, para el doctor, el comienzo de los ciclos lectivos puede ser una de las razones que haya incidido en la disminución de jóvenes ebrios.
Realidad alarmante
Las cifras a escala nacional arrojan datos en los que año a año aumenta la cantidad de jóvenes que consumen alcohol, que, a su vez, cada vez son más chicos.
Excusados por el precio de las bebidas en los boliches, las prácticas conocidas como la previa y el after son espacios en los que se intensifica la gesta que conlleva consecuencias físicas, psicológicas y sociales para casi un millón de adolescentes de entre 13 a 17 años, como lo determinan encuestas realizadas en el país desde la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico. Sin embargo, al no ser considerados como víctimas del alcoholismo, los especialistas coinciden en que la ingesta es banalizada por los padres y/o responsables de los menores. En este sentido, los que tratan la adicción identificaron como conducta recurrente que los chicos no beben por placer, sino que buscan trascender los propios límites de su cuerpo.









