Anoche, Helenita Galbán era trasplantada. Su papá fue el donante.
Y su mamá escribió una carta muy emotiva: “Hoy Helen vive, hoy ella lucha y hoy soy su madre”. Cecilia agradeció el apoyo a los miles de argentinos que hicieron posible que su beba de 10 meses viajara a Minnessotta a realizarse el tratamiento para vencer a la osteopetrosis, una afección genética y degenerativa que altera el normal funcionamiento de la médula ósea hasta provocar una falla sistémica.
“El 4 de julio me dijeron que mi hija tenía una enfermedad terminal, que su única cura era a través de un trasplante de médula ósea. Cuando voy al doctor me dicen que encontrar un donante era cuestión de varios meses y mientras la enfermedad de mi hija avanza a pasos agigantados (…). Pensé por qué a mi hija, con todo el amor que tengo para darle. Lloré y como lloré sentí que esta vida no tenía sentido”.
Como les dijeron que la solución y la esperanza estaba en los Estados Unidos, hicieron todo para viajar. Juan Carr, de la Red Solidaria, los ayudó con una gran campaña que logró movilizar a miles de personas: “En el camino solo hubo gente llena de amor que nos ayudó a llegar a nuestra meta -agradeció Cecilia-. Mi bebé es como la flor de loto que crece en el pantano, llena de lodo y sin embargo se mantiene pura … Gracias hija porque solo en 10 meses me enseñaste tanto. Sé que no vas a ser normal porque nunca lo fuiste, lo vivido, las cicatrices”.
Y ayer fue el día tan esperado. En el sitio de Facebook “Ayudemos a Helenita”, la familia puso una foto del papá, listo para el trasplante. “Padre e hija están listos. Están en el mejor lugar del mundo. En las mejores manos. Y nos tienen a todos rezando por el éxito del trasplante. Sigamos con la cadena de oración más que nunca. No importa la religión. Todos unidos pidiendo por Helenita”.
Fuente: Clarín









