FUENTE: Clarín
Son los espectaculares datos del último informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente, un organismo dependiente de la Unión Europea, que apunta como causa principal de la polución del aire a las partículas contaminantes que expulsa la combustión de los motores de los autos.
Los datos son de 2013 y cuentan a 41 países del continente europeo. Si sólo se tienen en cuenta los datos de polución del aire en los 28 países miembros de la UE, el número de muertos de forma prematura se reduce a 430.000.
El informe anual de la Agencia Europea del Medio Ambiente, que tiene su sede en Copenhague, asegura que los datos mejoran mínimamente con respecto a otros años: “la reducción de las emisiones ha permitido mejorar la calidad del aire en Europa, pero no lo suficiente para evitar daños inaceptables sobre la salud humana y el medio ambiente”.
Los datos, que se recogen en miles de estaciones de medición de la calidad del aire repartidas por todo el continente, muestran que el 85 % de la población residente en ciudades está expuesta a niveles nocivos –según la Organización Mundial de la Salud– de partículas finas generadas por la quema de combustibles fósiles.
Según el informe, las partículas más finas –menos de 10 micrones, el equivalente a 0,01 milímetro– se depositan en las vías respiratorias y las menores de 2,5 microns –0,0025 milímetros– pueden incluso penetrar en los pulmones a través del riego sanguíneo.
El Parlamento Europeo aprobó el miércoles nuevas normas para reducir de aquí a 2030 las emisiones de cinco contaminantes, entre ellos el óxido de azote, el dióxido de azufre y las partículas finas. Porque aunque el nivel de emisiones contaminantes se haya reducido ligeramente, como muestra el informe, algunos contaminantes, como las emisiones de los autos, apenas se reducen.
El óxido de azote, explica la Agencia Europea del Medio Ambiente, está directamente relacionado con enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Y el informe apunta que sus emisiones, de las que son responsables principalmente los transportes por carretera, no se reducen lo suficiente. Tampoco las emisiones de benzopireno –un hidrocarburo potencialmente cancerígeno– que se generan por la quema de carbón o de biomasa en los hogares.
El comisario europeo de Medio Ambiente, Karmenu Vella, dijo que ante esta situación, “en la que sigue habiendo numerosos puntos negros de calidad del aire en nuestras ciudades”, la principal responsabilidad es de las autoridades locales y regionales. Vella apunta así a las medidas que empiezan a aprobar intermitentemente algunas grandes ciudades europeas para restringir el tráfico urbano cuando las estaciones de medición de la calidad del aire marcan límites peligrosos para la salud humana.









