La conductora televisiva Viviana Canosa bebió dióxido de cloro en vivo durante su programa, y lo promocionó como una fuente de virtudes que no tiene. En Estados Unidos por beber alcohol fabricado para la higiene de manos murieron cuatro personas y una veintena están intoxicadas.
Por Dr. Daniel Cassola
El sistema de salud no necesita más problemas de los que ya tiene, y los científicos que se dedican a la investigación de virus y enfermedades ya cuentan con suficiente trabajo como para tener que atender las ocurrencias de alguien que quiere llamar la atención por televisión. Además la estupidez puede ser peligrosa e incluso contagiosa por lo que es mejor no conjurarla.
«Vamos a despedirnos, voy a tomar un poquito de mi CDS, oxigena la sangre, viene divino, yo no recomiendo, les muestro lo que hago», exclamó Canosa antes de beber un trago largo de una botella de plástico que no llevaba ningún rótulo, tal como muestra la foto que acompaña esta nota. El CDS es dióxido de cloro, un producto que se utiliza como blanqueador y como descontaminante en procesos industriales. Por si hiciera falta aclararlo ninguna institución del mundo ha certificado su uso en humanos ni hay prueba alguna sobre el supuesto beneficio de consumirlo.
La FDA, entidad encargada de supervisar alimentos y medicamentos en Estados Unidos, afirmó que “no hay ninguna evidencia científica que apoye su seguridad o eficacia, y presenta riesgos considerables a la salud de los pacientes». A su vez, la ANMAT, el equivalente a la FDA aquí en Argentina, sostuvo que el producto puede producir «irritación en el esófago y estómago, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea e intoxicaciones severas, entre otras complicaciones que pueden incluir graves trastornos hematológicos, cardiovasculares y renales».
De alguna manera comenzó a circular información por internet y las redes sociales sobre las inexistentes bondades del dióxido de cloro para la salud. Algunos auto proclamados investigadores lo aconsejaron. Y así como hay gente que se opone a las vacunas o que sostiene que el mundo es plano y no una esfera como se probó hace unos 500 años, ahora parece haber quienes creen que consumir un producto destinado al uso industrial puede hacerles algún bien. Deben pensar también que tienen el sistema digestivo hecho de amianto.
Estos actos de súbita estupidez pueden ser peligrosos porque con que unas pocas personas intenten imitar a la conductora podríamos estar ante hechos lamentables. En Estados Unidos, por ejemplo, se registran ya cuatro muertes y más de una docena de intoxicaciones severa por beber alcohol destinado a la higiene de manos. Entre quienes creen que les puede hacer bien y quienes buscan emborracharse han construido una pequeña tragedia.
Es importante aclarar que hacer cosas que están prohibidas por instituciones serias o científicos prestigiosos no es un acto de rebeldía sino de estupidez. Y mucho más si se está en un programa de televisión abierta, potencialmente frente a millones de personas en vivo o mediante las repercusiones posteriores. Los productos que sirven para curar o tratar enfermedades están aprobados por las instituciones correspondientes, se venden en farmacias y se compran luego de la recomendación de un profesional de la salud.









