El gobierno anunció la desregulación de las obras sociales desde el inicio de la relación laboral
Lo hizo el vocero presidencial Manuel Adorni en su tradicional conferencia de prensa matutina. La reglamentación oficial saldría mañana.
Por Dr. Daniel Cassola
“Los trabajadores tendrán la libertad de derivar sus aportes a la obra social o prepaga que elijan desde el inicio de su contratación”, afirmó el portavoz presidencial, Manuel Adorni.
Además, agregó: “Durante décadas esto no pudo ser así ya que muchos estaban obligados a mantener la obra social que les obligaba tener el sindicato al que pertenecían”. Esta medida forma parte del DNU 70, “va a ser reglamentada en los próximos días” y según Adorni “les va a dar mucha más libertad en virtud de que cada uno va a poder optar por la obra social que consideren mejor, con mejores servicios o donde encuentren la mejor atención”.
Esta opción había sido modificada por decreto durante la anterior gestión que estableció por decreto que los trabajadores y trabajadoras debían permanecer al menos un año en la obra social que les correspondía de acuerdo al sector que se desempeñaran.
El DNU 70 de desregulación de la economía que el presidente Javier Milei firmó en diciembre pasado determina que las obras sociales sindicales, estatales, de administración mixta, del personal civil y militar, “funcionarán como entidades de derecho público no estatal, con individualidad jurídica, financiera y administrativa”.
Horas atrás, el secretario de Acción Social de la CGT y titular del sindicato de Sanidad (SGBATOS), José Luis Lingeri había advertido que la desregulación de las obras sociales “viene desde la década de los 90, con el Gobierno de Menem y Cavallo”. “Lo de la libre elección excluye que el trabajador tenga que permanecer un año en su obra social de origen y ahora lo podría hacer sin cumplir con ese período en la nueva actividad a la que ingrese. Por otra parte, se incorpora la medicina prepaga en forma voluntaria, para eso, el trabajador se deberá inscribir en el registro de obras sociales de la Superintendencia de Servicios de Salud y tendrá que aportar el 20% al Fondo Solidario de Redistribución (FSR)”, explicó el dirigente.
Y agregó: “Se eliminará la triangulación que se hacía entre las obras sociales y las prepagas. Este fue un tema largamente pedido por la CGT. Ahora el trabajador podrá hacer directamente el aporte a la prepaga en caso de que opte por esta y, una vez hecha la opción, deberá permanecer un año en la misma. Lo que no está resuelto en estos cambios son los medicamentos de alto precio. Tampoco qué pasará con los monotributistas y los jubilados que opten por la obra social de la actividad. En ese caso, el PAMI debería transferir la parte que les retiene por estos beneficios”.
“Somos 46.000.000 de argentinos, y el problema de la salud no se soluciona permitiendo que esos 6.000.000 que pueden pagar un prepago no tengan que ir obligatoriamente a una obra social”, analizó Lingeri.
El Gobierno de Alberto Fernández había atendido en julio de 2021 un antiguo reclamo de los sindicatos y estableció en aquel entonces por decreto que los trabajadores y trabajadoras debían permanecer al menos un año en la obra social que les correspondía de acuerdo al sector que se desempeñaran.
Así, se revertía la posibilidad que existía hasta ese momento de optar por cualquier cobertura independientemente de la actividad laboral, algo que desde los ’90 había generado un proceso de desfinanciación de las obras sociales sindicales más chicas.
El texto que ahora revirtió el gobierno de Javier Milei había sido firmado por Fernández; el entonces jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la exministra de Salud, Carla Vizzotti, y establecía además que la opción de cambio podía ejercerse solo una vez al año y se hacía efectiva a partir del primer día del mes siguiente a la formalización de la solicitud.
Aquella decisión buscaba matizar un fenómeno conocido como el “descreme” de las obras sociales, que se inició en la década de 1990 cuando se permitió a los afiliados optar por una cobertura u otra.
