Por Redacción Curar con Opinión
En medio del brote de dengue más grande registrado en la historia del país, los argentinos se enfrentan a una escasez alarmante de repelentes en casi todo el territorio nacional. Tanto en grandes cadenas comerciales como en negocios locales, adquirir productos para repeler mosquitos se ha convertido en una tarea difícil en plena epidemia.
El Ministerio de Salud de la Nación ha actualizado los datos sobre la incidencia del dengue, una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, en Argentina. Desde la semana 31 de 2023 hasta la semana 11 de 2024, se han registrado 151.310 casos de dengue, lo que subraya la urgencia de medidas preventivas como el uso de repelentes.
Ante esta creciente demanda, los establecimientos comerciales enfrentan dificultades notables para mantener en stock productos como aerosoles, espirales y cremas repelentes. Marcas reconocidas como Off, Fuyi y Raid desaparecen rápidamente de los estantes, dejando solo alternativas de marcas menos conocidas o productos a precios exorbitantes.
Un empleado de reposición en el Jumbo San Martín lamentó la falta de repelentes, mientras los clientes expresaban su frustración al no encontrar el producto en la farmacia del establecimiento. La situación se repite en otros comercios, donde los consumidores se encuentran con estanterías vacías y escasas opciones disponibles.
En el mercado, existen tres tipos de repelentes: cremas, aerosoles y sprays. Las cremas ofrecen una protección de hasta cuatro horas en promedio, mientras que los aerosoles tienen una duración de 8 a 12 horas, dependiendo del tipo. Sin embargo, actualmente, encontrar cualquier tipo de repelente se ha vuelto una tarea difícil.









