Mendoza prueba con mosquitos estériles para combatir el dengue

Por Redacción Curar con Opinión

En un innovador esfuerzo por combatir el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, la provincia de Mendoza ha comenzado a experimentar con la llamada técnica del insecto estéril. Recientemente, en un barrio de Guaymallén, los vecinos se sorprendieron al descubrir que la iniciativa incluye la liberación de mosquitos rojos, como parte de un ensayo controlado.

Esta técnica, que ya ha sido estudiada en países como Estados Unidos, Brasil y México, consiste en la cría y liberación de machos estériles en el ambiente. Al copular con las hembras silvestres, estos mosquitos no generan descendencia, interrumpiendo así el ciclo reproductivo y reduciendo la población del insecto a largo plazo. Sin embargo, los investigadores del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (ISCAMEN) aún deben demostrar la eficacia del método.

El primer ensayo de liberación se realizó en el barrio de Bermejo, en Guaymallén, con el objetivo de evaluar el comportamiento de estos mosquitos machos estériles en un entorno real. «Se liberaron 10.000 mosquitos machos estériles de Aedes aegypti, pigmentados para su identificación, en un punto central de Guaymallén», explicaron desde el ISCAMEN, en conjunto con el Ministerio de Salud y la Municipalidad de Guaymallén.

Los mosquitos machos estériles fueron marcados con pigmentos fluorescentes para diferenciarlos de los mosquitos silvestres y facilitar su monitoreo. Esta etapa inicial del ensayo se centrará en analizar si los machos estériles logran competir con los machos fértiles por el apareamiento con las hembras, cuyo ciclo reproductivo depende de la alimentación con sangre.

El proceso comienza con la separación de machos y hembras en la etapa de pupa. Las hembras, que son las que pican y transmiten el dengue, son eliminadas, mientras que los machos se esterilizan antes de ser liberados en el ambiente. Estos mosquitos no representan una amenaza para las personas, ya que los machos no se alimentan de sangre.

La liberación de mosquitos estériles se realiza de manera repetida y es monitoreada mediante trampas de adultos y ovitrampas, que permitirán evaluar si los huevos resultantes de los apareamientos son viables. Al no desarrollarse en larvas, se espera que la población de mosquitos disminuya gradualmente en las zonas tratadas.

El ISCAMEN ya ha utilizado esta técnica con éxito para controlar la mosca del Mediterráneo, una plaga que afecta la producción de frutas y hortalizas en la región. Ahora, esperan que el método sea igualmente efectivo para reducir las poblaciones de Aedes aegypti, cuya expansión ha sido favorecida por el aumento de las temperaturas debido al cambio climático.

Además, las autoridades destacaron que los mosquitos estériles no tienen la capacidad de establecerse en el ecosistema ni de alterar el equilibrio natural del ambiente, lo que convierte a esta técnica en una opción segura y sostenible para el control de plagas.

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