Disfunción eréctil: las verdaderas causas detrás de esta patología

FUENTE: Iprofesional

Afecta a mas personas de las que se cree y muchas veces tiene simple soluciones

Las disfunción eréctil (DE) es la incapacidad persistente de alcanzar y mantener una erección suficiente para permitir un desempeño sexual satisfactorio. Aunque la DE es un trastorno generalmente benigno, afecta la salud física psíquica y social y tiene un impacto importante en la calidad de vida de quienes la padecen, de sus parejas y de sus familias. Se estima que afecta en algún momento al 50 % de los hombres en edades comprendidas entre 40 y 70 años.

El estudio más importante realizado en Estados Unidos (MMAS: Massachusetts Male Aging Study) evaluó la prevalencia de DE en el área metropolitana de Boston en varones de 40- 70 años; el 52% comunicó algún grado de DE, porcentaje que aumentaba proporcionalmente con la edad, de modo que a los 40 años el 39% refería presentar DE y a los 70 años el porcentaje subía al 67%. Basándose en este estudio se ha calculado la incidencia de DE, de modo que se estima que existen 26 casos por 1000 varones al año, número que se incrementa con la edad, el pobre nivel educativo, la diabetes mellitus, la cardiopatía y la hipertensión arterial.

La prevalencia de este problema es elevada, pero pocos consultan de manera espontánea. La consulta se realiza en caso de insistencia de la pareja o si consideran que el problema les interfiere en su calidad de vida.

Según el momento en el que aparición se clasifican en primaria o secundaria. La primera existe desde la pubertad y generalmente es secundaria a anomalías vasculares congénitas. La segunda, aparece luego de un período de actividad sexual y función eréctil normal, y tiene múltiples causas.

La principal causa de esta patología es de orden psicógeno. Es decir no hay una anomalía estructural que los justifique, sino que hay algún tipo de trastorno de índole psicológico o psiquiátrico que lo causa. A estos se los denomina “predominantemente psicógena”. Entre las causas se encuentran: la ansiedad por el desempeño sexual, relaciones forzadas, la pérdida de la excitación sexual, el estrés psicológico y enfermedades psiquiátricas como depresión y esquizofrenia. Todas estas tienen tratamiento y generalmente se realiza en coordinación entre el médico sea un urólogo, sexólogo o clínico; y psicólogo que intenta entender que hay por detrás de esta patología.

Por otro lado, existen las “predominantemente orgánicas”. Estas se dividen en distintos subgrupos. Una de las más frecuentes son las causas vasculares. Al igual que el resto del organismo con el paso del tiempo y asociado a factores de riesgo cardiovascular, como son la hipertensión arterial, la diabetes y el tabaquismo, se produce afectación de las arterias del órgano reproductivo. Los trastornos endocrinológicos también pueden ser causa directa, como son: las alteraciones tiroideas, las afectaciones del cortisol, las alteraciones del colesterol, etc. Hay enfermedades neurológicas que también pueden causarlo; alguna de ellas agudas, como la enfermedad de Guillain Barré; y otras crónicas, como la Enfermedad de Parkinson. Por último, existe otro grupo generalmente olvidad, el de los fármacos. Muchos medicamentos pueden generar disfunción eréctil como efecto adverso. Entre los más conocidos se encuentran: algunos antihipertensivos, como los beta bloqueantes y algunos diuréticos; drogas que actúan en el sistema nervioso central, como ansiolíticos y antidepresivos; fármacos endocrinológicos y broncodilatadores.

Lo más importante que se debe saber sobre esta patología es que generalmente tiene un tratamiento, por lo que no debe retrasarse la consulta. Entendiendo las causas es fácil de comprender, en algunos casos, simplemente rotando el fármaco que uno consume, se puede resolver esta enfermedad.

 

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