Estética: los tratamientos no quirúrgicos le ganan a las cirugías

Hoy se eligen los cambios naturales en lugar de los bruscos. Según la Asociación Americana de Cirugía Plástica, el 89% de los pacientes optan por tratamientos mínimamente invasivos. ¿Hacia dónde van las nuevas técnicas?

Las estadísticas que realiza anualmente la Asociación Americana de Cirugía Plástica (ASAPS) revelan que sólo el 11% de los procedimientos estéticos corresponde a cirugías plásticas y que el crecimiento de los tratamientos mínimamente invasivos desde el 2000 a la fecha fue del 81%.

Los procedimientos mínimamente invasivos siguen ganando terreno y dando pelea a los signos de envejecimiento de la piel. En el caso de los tratamientos estéticos que utilizan tecnologías, el crecimiento se dio principalmente en los tratamientos de resurfacing -rejuvenecimiento facial- pasando del 18% en 2000 a conformar el 32% en 2014 del total de tratamientos no invasivos.

En la Argentina, la combinación de tratamientos estéticos no invasivos está en alza con un único objetivo: eliminar los tejidos dañados de la dermis para dar lugar a una piel nueva y renovada, con el fin de combatir manchas, arrugas, poros dilatados y flacidez.

Tratamientos eficaces anti-age

Los tratamientos de resurfacing nacieron como una alternativa no sólo a la cirugía plástica sino también a la dermoabrasión mecánica y el peeling químico, considerados bastante agresivos. Con la introducción de las tecnologías fraccionadas se logró mantener la efectividad de los tratamientos más agresivos disminuyendo el tiempo de convalecencia. Tanto los láseres de CO2 fraccionados, CO2RE y Fraxel, como la radiofrecuencia fraccionada, eMATRIX, logran resultados satisfactorios en cara, cuello, manos y escote.

SON TECNOLOGÍAS QUE RECUPERAN LAS ZONAS FOTOENVEJECIDAS, COMO ARRUGAS, CICATRICES Y LESIONES DE ACNÉ, EN UN LAPSO DE TIEMPO CORTO

¿Qué significa que una tecnología sea fraccionada? Las tecnologías fraccionadas emiten miles de minúsculos haces de energía, que penetran en la piel a modo de profundas columnas térmicas produciendo micro-lesiones en la piel. Estas lesiones, al estar rodeadas de piel sana son rápidamente cicatrizadas mediante el proceso natural de regeneración. Así, en el lugar de las imperfecciones, aparecerá piel nueva. Los láseres fraccionados actúan en las capas más superficiales, mientras que las radiofrecuencias fraccionadas a nivel más profundo.

Al ser tratamientos mínimamente invasivos se precisa un período de curación de 5 a 7 días para recuperar totalmente la piel. El impacto de este tratamiento a comparación de otras tecnologías no invasivas es profundo; por eso las mejores temporadas son el otoño o invierno (aunque se puede hacer durante todo el año), y es ideal para procesos de envejecimiento o daño dérmico avanzado.

Fuente: Infobae

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