«Jamás pensé que me iba a desmayar. Nunca pensé que me podía pasar algo así. Incluso, yo llevo a mi hija en el auto», fue lo que declaró Rubén Darío Botta , el taxista que atropelló y mató a Leonela Noble, en Santa Fe y Montevideo, el pasado 29 de enero. Según informó la agencia de noticias Télam, el taxista explicó ante el juez de instrucción Alberto Baños por qué omitió decir que era diabético cuando tramitó su registro de conductor profesional. «En la ignorancia mía nunca leí lo que decía ese formulario. Nos dan esto para que firmemos y nos entregan el registro nuevo. Ni leí ni miré el formulario que firmaba», afirmó Botta, de 35 años, durante la audiencia realizada el lunes pasado en Tribunales. Respecto del día del hecho, volvió a declarar, como en su primera indagatoria ante la jueza subrogante Silvia Ramond, que ese día se midió la glucosa, se inyectó insulina y antes de salir a trabajar tomó mate con otros taxistas en la Facultad de Derecho. A diferencia de la primera indagatoria, agregó que antes del accidente había tomado mate con edulcorante y había comido una manzana para contrarrestar el efecto de la insulina.
- LEONELA NOBLE – La víctima
La joven murió atropellada por un taxi que circulaba a contramano por Santa Fe y Montevideo, que era conducido por Rubén Darío Botta.- La Nación.-









