La temporada alta de las gripes
Por Dr. Daniel Cassola
Comienzan las vacaciones de invierno y, como corresponde, se esperan bajas temperaturas para los próximos días. Las movilizaciones vacacionales coinciden con el momento del año en el que se dan los picos más altos de casos de gripe e infecciones respiratorias.
Para quien no sepa adónde llevar a los chicos en las vacaciones le sugerimos arrancar con el vacunatorio. Si bien lo óptimo hubiera sido hacer la vacunación antigripal en el otoño, todavía es útil.
Sobre todo, si uno integra los grupos de riesgo. Rápidamente estos son los niños hasta los dos años, los mayores de 65, las embarazadas y puérperas y todo aquel, de cualquier edad, que padezca una enfermedad crónica. Por supuesto que también debe vacunarse el personal de salud, cosa que para esta altura del invierno ya debe de estar hecha.
La vacunación es importante no solo por nosotros sino por los que nos rodean. Al estar vacunados aumentamos el cerco de protección. Porque quizás nosotros no nos enfermemos por tener las defensas altas y un buen estado de salud, pero podemos ser transmisores de los virus.
Esto sobre todo si vamos a estar en contacto con bebés, personas muy mayores o inmunodeprimidos. Según estadísticas oficiales, por la aplicación de las vacunas antigripal y antineumocóccica han disminuido notablemente las gripes, neumonías y bronquiolitis.
También hay que hacer un punto especial para los fumadores porque todavía quedan muchos. Quizás no se hayan dado por aludidos pero los hemos nombrado.
Todos los fumadores se deben vacunar porque se considera que el tabaquismo es una enfermedad crónica. Y ya que estamos en tren de prevención se pueden hacer una espirometría para comprobar que no se haya iniciado un cuadro de EPOC.
Fumar es la causa principal de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Detectarla ni bien se inicia es fundamental para mantenerla bajo control y encarar un tratamiento paliativo. Es que si bien no tiene cura, es posible detener la progresión del daño y mejorar tanto los síntomas como la función pulmonar.
Y les recordamos a los fumadores que el tratamiento más exitoso es autoinflingido: se trata de dejar de fumar. Al dejar el cigarrillo, con el correr de los días, los meses y los años, los pulmones mejoran su funcionalidad y disminuye el riesgo de contraer enfermedades de todo tipo.
Las vacaciones también son una buena oportunidad para cuidar nuestra salud.

