La variante K del H3N2 avanza en el mundo y Argentina refuerza la vigilancia ante un posible impacto
El avance de una nueva variante del virus de la gripe A(H3N2), conocida como subclado K, encendió alertas sanitarias en distintos puntos del mundo y reavivó la atención sobre la preparación de los sistemas de salud.
Por Dr. Daniel Cassola
Mientras Europa y Estados Unidos atraviesan un aumento inusual de casos y hospitalizaciones, en América Latina ya se confirmaron detecciones en México y Perú declaró una alerta epidemiológica. En Argentina, por ahora, no se registraron casos, aunque las autoridades y sociedades científicas siguen de cerca la evolución del escenario internacional.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la temporada de gripe en Europa comenzó entre tres y seis semanas antes de lo habitual. Países como el Reino Unido, España, Alemania, Francia e Italia registraron un crecimiento sostenido de contagios, con cifras que en algunos casos duplicaron las del año anterior. En el Reino Unido, las internaciones diarias por influenza aumentaron de forma abrupta en pocos días, lo que generó preocupación por la presión sobre la capacidad hospitalaria. Dentro de este contexto, el subclado K del H3N2 se destacó por su rápida propagación.
La variante K presenta mutaciones en la proteína hemaglutinina que facilitan el contagio y dificultan el reconocimiento por parte del sistema inmunológico. Especialistas señalaron que su transmisibilidad sería sensiblemente mayor que la observada en temporadas previas, lo que explica la velocidad con la que se expandió en el hemisferio norte. Sin embargo, tanto la OMS como otros organismos internacionales coinciden en que no se observó un aumento en la gravedad individual de los cuadros clínicos. El problema sanitario no radica tanto en la severidad, sino en el volumen de casos y en la menor inmunidad poblacional tras años de baja circulación del virus.
En América, la variante comenzó a mostrar su presencia. México confirmó el primer caso de H3N2 variante K, que cursó sin complicaciones y fue tratado de manera ambulatoria. Las autoridades sanitarias mexicanas informaron que los síntomas y el manejo clínico no difieren de la gripe estacional, aunque insistieron en la importancia de la vacunación, sobre todo en los grupos de mayor riesgo. En Perú, en tanto, el Ministerio de Salud decretó una alerta epidemiológica nacional ante la posibilidad de ingreso y diseminación del virus, reforzando la vigilancia, el diagnóstico oportuno y las campañas de inmunización.
En Argentina, hasta el momento, no se detectaron casos ni circulación del subclado K del H3N2. Desde el Ministerio de Salud de la Nación no se emitieron recomendaciones específicas, aunque varias provincias confirmaron que mantienen una vigilancia epidemiológica reforzada. En Córdoba, por ejemplo, se conformó un comité de expertos junto a la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria para anticipar escenarios posibles, teniendo en cuenta la eventual coincidencia de brotes de enfermedades respiratorias con otras infecciones estacionales como el dengue.
Las autoridades sanitarias provinciales y especialistas coincidieron en que, por ahora, no existe evidencia de un mayor riesgo para el país. No obstante, remarcaron que el principal desafío sería la presión sobre el sistema de salud en caso de que la variante ingrese y encuentre brechas de inmunidad, especialmente en adultos mayores, niños pequeños, embarazadas, personas con enfermedades crónicas o con sistemas inmunológicos comprometidos. La capacidad del H3N2 para mutar con rapidez obliga a mantener una atención constante.
Los expertos subrayan que la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para reducir hospitalizaciones y complicaciones, aun cuando la protección no sea absoluta frente a la infección. Mantener esquemas actualizados contra la gripe, el COVID-19 y el virus sincicial respiratorio, junto con medidas básicas de prevención como la ventilación de ambientes y el lavado frecuente de manos, resulta clave para mitigar el impacto potencial.
La experiencia reciente en Europa demuestra que una variante altamente transmisible puede poner a prueba a los sistemas sanitarios incluso sin aumentar la gravedad de los casos. En ese sentido, la vigilancia activa, la preparación anticipada y la cooperación internacional serán determinantes para que Argentina pueda atravesar la próxima temporada de gripe con el menor impacto posible.
