Niños fumadores: el tabaquismo puede empezar entre los 10 u 11 años

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Por Dr. Daniel Cassola

El final de la historia es el dato que proporcionó el Instituto de Efectividad Clínica (IEC) el año pasado: en Argentina mueren 45 mil personas por año a causa del cigarrillo, 5 mil de los cuales son fumadores pasivos. Todo comienza, por lo general, a muy temprana edad. En nuestro país fuma alrededor del 20 por ciento de los adolescentes, y en numerosos casos la edad de iniciación tabáquica se da en la niñez. Según un relevamiento que se hizo en escuelas de distintas provincias del país, hay niños fumadores, que comienzan a desarrollar la adicción alrededor de los 10 u 11 años de edad.

La lucha contra el tabaco, durante décadas, fue desigual. No había mensajes con el poder suficiente para contrarrestar las imágenes que ligaban al fumar con la libertad, el éxito personal o incluso la sensualidad. Pero en gran parte del mundo la tendencia se comenzó a revertir. En Argentina desde 2003 se implementa el Programa Nacional de Control de Tabaco, cuyas acciones se orientan especialmente a prevenir el inicio y disminuir el tabaquismo, proteger a la población de la exposición al humo de tabaco ambiental y promover la cesación tabáquica.

Luego de tantos años de trabajo, tanto desde el Estado como desde la sociedad civil, ha habido avances pero también hay deudas que se han saldado. Primero se puede destacar un cambio cultural: ya nadie puede desconocer, aunque sea vagamente, que el consumo de tabaco es perjudicial para la salud. Los cambios obligados por la ley en la regulación de la publicidad y en las advertencias de los paquetes de las distintas presentaciones del tabaco han funcionado con tal fin. Como correlato, aunque menos de lo deseado, la tasa de fumadores ha disminuido tenuemente en los últimos años.

Pero también hay inequidades y cuestiones por profundizar. Por ejemplo, no todas las provincias adhirieron a las leyes contra el tabaco. Un ejemplo: Ana Otero, referente del programa de cesación tabáquica de Jujuy (provincia productora de tabaco), comenta que en sus tierras las regulaciones para prohibir la publicidad no se han promulgado. De la misma manera, tampoco se adhiere a las ordenanzas que garantizan espacios 100 por 100 libres de humo. En Jujuy sigue habiendo espacios cerrados para fumadores, con los consabidos riesgos que eso provoca no solo en la salud de los que fuman sino, por ejemplo, en los trabajadores gastronómicos que se desempeñan en esos lugares.

Quizás la deuda más importante, a nivel nacional, en cuanto a la lucha contra el tabaco sea la no adhesión del país al Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el primer tratado internacional de salud pública, que permite vehiculizar más y mejores recursos contra el tabaquismo. Durante años referentes del actual gobierno, por entonces en la oposición, lo han señalado como un déficit muy importante. Ojalá que, ahora en el poder, lo puedan aprobar.

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