Por Dr. Daniel Cassola
Desde el punto de vista previsional la población está dividida en dos. Quienes trabajan y aportan, y quienes reciben esos aportes. Dicho de otra manera, se suele llamar a los primeros trabajadores activos y a los segundos como clase pasiva.
Parte de los problemas de la tercera edad están en las palabras que usamos para referirnos a ellos. Hablar de pasivos no está mal pero tiene una connotación desfavorable.
Sobre todo porque últimamente se está hablando que envejecer es un proceso en el que la actitud puede ser todo lo contrario. Hoy en el mundo se está considerando cada vez más al envejecimiento como un proceso activo. Para simplificar, lo llamamos envejecimiento activo.
El envejecimiento activo es el proceso por el cual se optimizan las oportunidades de bienestar físico, social y mental durante toda la vida, con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable, la productividad y la calidad de vida de la vejez.
La actividad física es esencial para la salud de las personas ancianas. Lo importante es realizar un chequeo médico previo, aumentar el ritmo lentamente y tener continuidad. La natación, caminatas y la bicicleta serían muy beneficiosas para muchas personas mayores.
Particularmente el ciclismo es ampliamente recomendado en la tercera edad. Aquí en la ciudad hay distintas opciones. Lo ideal es poder hacerlo al aire libre. De todas maneras existen las bicicletas fijas, se puede adquirir una o ir a un gimnasio para utilizarla.
Quienes practican el ciclismo en la tercera edad gozan de los beneficios de un ejercicio aeróbico. La práctica frecuente previene o retarda la aparición de enfermedades en todas las edades, especialmente entre los adultos mayores. El ciclismo a esta edad ayuda a reducir síntomas de problemas físicos como hipertensión arterial, asma, artritis y depresión, y además:
- Mejora la circulación y la función pulmonar.
- Ayuda a mantener las articulaciones en movimiento y fortalece la musculatura de las piernas, brazos y columna.
- Se puede realizar en compañía de otros ciclistas y esto favorece la vitalidad.
- Es una actividad divertida que siempre trae experiencias nuevas, lo cual fomenta la motivación y las ganas de seguir socializando.
A diferencia de otros ejercicios, el pedaleo es una actividad que demanda poca energía física en el adulto mayor, por lo que se puede realizar durante mucho más tiempo que cualquier otra actividad.
Es una actividad de muchas posibles. La clave es entender que el paso del tiempo no nos vuelve pasivos. El envejecimiento, en el siglo XXI, es un período de intensa actividad.










