Dejar de fumar puede ser uno de los desafíos para este nuevo año

A TAN SÓLO 8 HORAS DE ESTAR LIBRE DE TABACO, LA OXIGENACIÓN PULMONAR MEJORA NOTABLEMENTEno de los objetivos que se proponen muchos fumadores cuando comienza un nuevo año es dejar de fumar. Los motivos son muchos y muy diversos. “La causa más frecuente es la preocupación por la salud. Otras tienen que ver con sentirse menos aceptado porque cada vez son más los ambientes en los que no se fuma, la preocupación por el estado físico, por la salud de la familia, el gasto ocasionado por fumar o la insistencia de los familiares”, detalló Marina Kosacoff, subsecretaria de Prevención y Control de Riesgos del Ministerio de Salud de la Nación.

Nunca es tarde para dejar de fumar, aunque muchos de los riesgos a la salud producidos por el consumo de tabaco dependen de la cantidad de años en los que se fumó y el número de cigarrillos diarios. Por estos motivos, siempre es mejor evitar la iniciación tabáquica pero, en el caso de los fumadores que ya llevan años de adicción a la nicotina, siempre es bueno dejar de fumar a cualquier edad. “Mientras antes se deje es mejor, pero también se ven beneficios muy importantes en personas mayores o que tienen enfermedades vinculadas con el tabaco como problemas cardiovasculares o respiratorios”, explicó Mario Virgolini, coordinador del Programa Nacional de Control del Tabaco (PNCT) de la cartera sanitaria nacional.
De acuerdo a la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Adultos (EMTA), realizada por primera vez en la Argentina por la cartera sanitaria y el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el 89,2% de las personas que dejaron de fumar, lo hicieron sin ayuda; el 3,1% utilizó medicamentos, el 2,8% recurrió a alguna terapia alternativa, el 2,3% a parches o chicles y el mismo porcentaje a un servicio especializado. Si bien este dato resulta alentador para todos aquellos que están pensando en dejar el cigarrillo, es importante destacar que cada persona necesita una preparación distinta para su cesación tabáquica y muchos requieren de la consulta con especialistas para recibir un tratamiento integral.
“Los mecanismos por los cuales una persona fuma son múltiples e incluyen tres variables muy importantes: la dependencia biológica a la nicotina, la dependencia conductual, y el componente social. Las personas que probablemente tengan éxito al intentar dejar el cigarrillo sin ayuda, son aquellas en las cuales estos mecanismos son débiles. Por ejemplo, los más jóvenes o los que fuman menos de diez cigarrillos por día”, relató Virgolini.
Sin embargo, el consultor del PNCT, Alejandro Videla, resaltó que “las personas que fuman apenas se levantan de dormir, las que consumen más de 20 cigarrillos por día o las que fuman más durante la mañana, probablemente, sufran muchos síntomas de abstinencia al dejar. En consecuencia, las recaídas se vuelven más probables. Esas son las que suelen necesitar algún tipo de ayuda, que puede ser instrumentada de manera individual o grupal”.
Existen diversos tipos de tratamientos para deshacerse de la adicción al tabaco. Uno de ellos consiste en sesiones individuales, en las cuales el fumador mantiene encuentros semanales con un profesional, en los que se evalúa el tipo de estrategia adecuada, entre las que se incluyen fármacos como parches, chicles, caramelos y espray de nicotina, Bupropión y otras, para lograr el éxito en la cesación.
Otra de las maneras de liberarse del cigarrillo se basa en terapias grupales en las que el apoyo de pares resulta fundamental para sostener la decisión y no fracasar en el intento. De acuerdo a lo evaluado por la Guía Nacional de Tratamiento de la Adicción al Tabaco del Ministerio de Salud de la Nación, las dos metodologías son efectivas. “Lo importante es que se brinde un apoyo cognitivo-conductual y se faciliten estrategias para manejar los desencadenantes de las ganas de fumar”, sostuvo Brunilda Casetta, consultora de la cartera sanitaria y una de las coordinadoras de la revisión de esta herramienta, que contó con el apoyo de una gran cantidad de organizaciones civiles y científicas.
Menos fumadores
De acuerdo a los resultados obtenidos por la EMTA, más de 700.000 argentinos dejaron de fumar en los últimos tres años, mientras que siete de cada 10 fumadores están pensando en dejar el cigarrillo. “Este estudio muestra un marcado descenso en relación al último relevamiento que se hizo en 2009, a través de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR), en la que se evidenciaba un 27,1% de fumadores. Hoy, los resultados indican que el porcentaje bajó a 22,8% en la población mayor de 18 años”, destacó Virgolini.
El Ministerio de Salud de la Nación cuenta con una línea gratuita (0800 999 3040) que brinda asesoramiento para aquellas personas que quieren dejar de fumar, que funciona todos los días del año y, además, ofrece un listado con más de 400 servicios públicos y privados existentes en el país para abandonar esta adicción.
Beneficios de la cesación tabáquica
Al dejar de fumar, los beneficios en el organismo se observan inmediatamente, ya que a los 20 minutos, la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la temperatura de las extremidades se normalizan. Además, la ropa, el pelo y el aliento ya no estarán contaminados con el olor y con las 7000 sustancias tóxicas que contiene el cigarrillo.
A las 8 horas de estar libre de tabaco, la respiración es más profunda y mejora la oxigenación pulmonar. A las 12 horas, aumentan los niveles de oxigenación de la sangre y se normalizan los niveles de monóxido de carbono. A las 24 horas, mejora la circulación venosa.
A las 48 horas, se normalizan los sentidos del gusto y del olfato, mientras que a las 72 horas de haber prendido el último cigarrillo, se normaliza la función respiratoria y se depura casi la totalidad de la nicotina del organismo. Entre las dos semanas y los tres meses de haber dejado de fumar, disminuye el riesgo de sufrir un infarto de miocardio y mejora la función pulmonar.
Luego de un mes de haber abandonado el cigarrillo, aumentan la capacidad física y la energía corporal. A los seis meses, se reducen los catarros, los resfríos y las molestias que puede haber en las vías respiratorias. Y, al año, disminuyen las probabilidades de padecer accidentes cerebrovasculares e infartos.
El desafío más difícil para aquel que ha dejado de fumar consiste en sostener la determinación y no aceptar las excusas “me fumo uno solo” o “solo por hoy”, ya que día a día debe haber una negación al consumo, pues el hecho de inhalar, aunque sea unas pocas pitadas, puede disparar los mecanismos de adicción que el ex – fumador logró dejar atrás.
Para que el cuidado de la salud y la motivación por mantener hábitos saludables perduren en el tiempo es importante encontrar razones valiosas que justifiquen la decisión de dejar de fumar. De esta manera, se podrá tener mejores resultados a la hora de tomar la valiente decisión de comenzar un 2013 libre de tabaco.
Para quienes decidieron dejar el cigarrillo
-Eliminar cigarrillos, ceniceros y encendedores de la casa y el auto.
-Evitar el consumo de café, alcohol, comidas copiosas y sobremesas extensas y, en su lugar, tomar té de hierbas y bebidas gaseosas.
-Pasar los primeros días de cesación en lugares que sean libres de humo.
-Premiarse con un regalo el primer día.
-Tomar abundante líquido.
-Tener a mano banditas elásticas, clips o cuerpos sólidos para manipular cuando tenga ganas de fumar.
-Utilizar cigarrillos falsos de plástico o cuerpos de bolígrafos.
-Masticar pastillas, escarbadientes, tiras de zanahoria cruda, troncos de apio, caramelos sin azúcar o chicles sin azúcar.

DIARIO DE MADRYN (ONLINE) – ARGENTINA

.

También te puede interesar...