Enterocolitis, accidentes viales y otitis, al tope del ranking en las guardias de verano

Además de tiempo libre, sol y altas temperaturas, el verano trae consigo algunos turistas indeseados como son los virus y las bacterias que pueden opacar las mejores vacaciones, por eso desde el sistema sanitario se advierte que hay que tomar algunos recaudos con los alimentos y bebidas que se consumen, mantener hábitos de higiene, cuidarse de los efectos de las altas marcas térmicas y ante cualquier síntoma hacer una rápida consulta médica. Según los datos que manejan los profesionales de la salud, la gastroenterocolitis, los problemas de la piel – ya sea por exposición prolongada al sol o por infecciones -, los golpes de calor, las conjuntivitis y los siniestros viales, ocupan los primeros lugares en la lista de las consultas estivales. En esa línea, Luis Crovetto, director provincial de Medicina Preventiva y Atención Primaria de la cartera sanitaria bonaerense indica que las enfermedades que más se diagnostican en el verano son la gastroenterocolitis, los golpes de calor, las conjuntivitis y las otitis. “Es importante que la población tome recaudos y los días de temperaturas muy altas se preserve del sol, consuma abundante agua y jugos naturales, evite las actividades físicas – salvo a la mañana temprano o a la noche – y se alimente con productos frescos y livianos como frutas y verduras”, afirma. EL RIO, UNA AMENAZA Desde la guardia del Hospital de Niños “Sor María Ludovica”, Alicia Royán, jefa del servicio, asegura que en las últimas semanas atendió más consultas por gastroenteritis, ya sea viral o bacteriana, y que en muchos casos los pacientes contrajeron el cuadro luego de haberse bañado en las costas del Río de la Plata. “Hay muchos gérmenes en el agua y se ven chicos con colitis, en tanto que a otros, les produce infecciones en la piel. Por eso acá les recomendamos a los padres que no los dejen bañar en el río”, sostiene la médica. En la guardia también se observa un aumento de accidentes que se desencadenan por las actividades al aire libre de los chicos; otitis de piletas y casos de conjuntivitis. También se registran algunos golpes de calor producto de la mayor exposición al sol. “Hay que evitar estar afuera en las horas pico porque el golpe de calor produce un gran malestar, decaimiento, cuadro febril, dolor de cabeza y riesgo de deshidratación”, agrega Royán. En ese contexto, se recomienda evitar la exposición solar entre las once de la mañana y las tres de la tarde, usar sombreros y cremas protectoras, consumir abundante agua y comer frutas y verduras – siempre con varios lavados para eliminar las bacterias y restos de pesticidas – . En cuanto a la elaboración de los alimentos se sugiere cocinar muy bien las carnes y no usar los mismos utensilios para los productos crudos y cocidos. Para evitar cuadros de deshidratación y gastroenterocolitis, la doctora Silvina González, responsable del servicio de Neonatología del Hospital San Martín, dice que no hay nada mejor que alentar la lactancia materna. “Hasta los 6 meses los bebés deberían alimentarse exclusivamente con leche materna, es un alimento higiénico, seguro y antidiarreico. Antes de alimentarlos, las madres deben lavarse muy bien las manos y todos los utensilios para evitar la contaminación por bacterias”, aconseja la profesional. SINIESTROS VIALES María Magdalena Aprea, jefa servicio de Emergencias del Hospital San Martín asegura que las personas deberían tomar más conciencia de los siniestros viales, o sea aquellos que podrían evitarse con una conducta de respeto a las normas de tránsito. “La mitad de los pacientes llegan con politraumatismos por siniestros de tránsito y cuadros que se dan por una violencia extrema, ya sea por el uso de armas blancas o de fuego; el otro 40 por ciento son pacientes con accidentes cerebro vasculares. Además se atienden algunas personas por golpe de calor”, enumera la profesional. Según explica la profesional, si bien accidentes hay todo el año, en el verano los jóvenes consumen más alcohol y, si manejan motos, en un 80 por ciento lo hacen sin casco. La mayor cantidad de heridos son motociclistas o conductores de autos que tienen entre 20 y 50 años. En tanto, los pacientes que superan esa edad generalmente son peatones atropellados. Ante la consulta sobre cómo podrían evitarse esos cuadros,la doctora Aprea fue categórica: “es imperioso que las normas de control sean muy severas, por ejemplo en otros países a una moto que lleve tres personas, no le cargan combustible y acá lo hacen como si nada. Hay que pensar que por cada muerto hay cuatro personas afectadas, una estadística que debería bajarse con controles estrictos y prevención”.
En el río, no
Los médicos de la Región aconsejan que los niños no se bañen en las costas rioplatenses porque el agua está contaminada y ocasiona colitis e infecciones.
EL DÍA ON LINE (LA PLATA – BUENOS AIRES)

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