El enojo que provocó el impacto del impuesto a las Ganancias en el sector de la salud pública obligó al gobernador, José Alperovich, a salir a dar explicaciones acerca de esta retención. «Estamos dispuestos a revisar las liquidaciones. Si están mal, las vamos a cambiar las veces que sean necesarias», se excusó.
Alperovich también destacó que, en la revisión de las liquidaciones, se buscará determinar si las quitas sobre los haberes de los asalariados corresponden o no a Ganancias. «Ustedes saben que los salarios pagan impuestos. Ahora, se tiene que ver si están bien o mal (realizados). Si están mal, estamos dispuestos a corregirlo», aseveró. En el mismo sentido, el secretario ejecutivo del Ministerio de Salud, Fernando Avellaneda, señaló que le sorprendió que los gremios del sector no hayan realizado un reclamo administrativo antes de difundir esta situación en los medios. «Cuando hay un problema en la liquidación, el empleado va y habla con su empleador, pero en este caso no fue así», se quejó. Sin embargo, ratificó que se realizará una investigación para determinar qué ocurrió con el pago de sueldos de los trabajadores de la Salud. «El Siprosa tiene 15.000 empleados y en enero se incorporaron otros 2.000 (asalariados) que trabajaron como reemplazantes. Habitualmente surgen errores en la liquidación, pero se resuelven de inmediato», afirmó. Por otra parte, Avellaneda señaló que hoy estará lista la nómina con todos los empleados que fueron afectados por la aplicación del tributo. Por último, el funcionario advirtió que por ahora no se pueden dar mayores detalles acerca de lo que ocurrió. Y, recién después de la revisión que se hará, podrán determinar por qué se aplicaron estas retenciones.
Además, se informó desde el Sistema Provincial de Salud (Siprosa) que a unos 150 empleados les retuvieron más de $ 2.000 por este tributo y a otros 600 asalariados se les retuvo entre $ 1.000 y $ 2.000 por el mismo impuesto. La Gaceta.-









