Fuente: El Liberal (Santiago del Estero)
Los especialistas advierten que su uso es ‘exagerado’ y aseguran que hay una administración equivocada. La mayoría se automedica, aseguran desde las farmacias.
La mala administración de ansiolíticos y analgésicos ha aumentado considerablemente entre los santiagueños en el último tiempo y su uso es considerado “exagerado” por los especialistas.
El consumo de este tipo de fármacos creció ampliamente y los medicamentos más consumidos en Santiago del Estero son Clonagin, Rivotril, Clonazepam, Diazepam, Alprazolam, que actúan sobre el sistema nervioso central, con efectos sedantes, ansiolíticos, anticonvulsivos y relajantes musculares.
‘Hay medicamentos que se pueden vender sin recetas, considerados de venta libre, y otros que sí o sí deben tener la orden del médico. En Santiago, hay mucha gente que solicita ansiolíticos sin recetas, pero las farmacias no deberían venderles. Esta situación sufrió un importante crecimiento en los últimos años. Nadie mide el peligro del consumo de estos medicamentos sin prescripción médica’, explicó sobre la situación de la provincia, Hugo Navarro, presidente del Colegio Farmacéutico de Santiago del Estero.
Una de las razones más frecuentes por las cuales los argentinos consumen ansiolíticos son los desórdenes del sueño y la ansiedad, ambos trastornos que no suelen curarse con este tipo de fármacos.
Sin embargo, todos quieren consumir algún tipo de ansiolítico sin previa visita al médico, solo por escapar a la consulta.
‘Nadie quiere ir al médico y por eso hoy en día se ven muchos casos de automedicación, sobre todo en personas mayores que trabajan todo el día, y en su tiempo de descanso pasan por la farmacia y solicitan un medicamento, que es lo considerado más rápido por ellos’, ahondó.
Asimismo Navarro contó a EL LIBERAL que entre los medicamentos más solicitados por los santiagueños se encuentran el Clonagin, Rivotril, Clonazepam, Diazepam, Alprazolam. Mientras que, en la lista de los analgésicos más pedidos en las farmacias se encuentran el Diclofenac, Ibuprofeno y Paracetamol.
Por qué aumenta
Las causas de la mala administración de este tipo de medicamentos se deben a la mala información, los tratamientos sin respaldo o consulta profesional adecuada, a veces por no seguir el control que deberían, y además porque son accesibles.
Según los expertos, la gente los consigue en la farmacia sin receta. Hay una falta de controles en el acceso a la medicación y a esto se le suma que la gente cree que no son peligrosos.
Consecuencias
En gran parte de los casos las personas no llegan al abuso pero lo que hacen es perpetuar trastornos. No suele registrarse adicción sino tolerancia, el cuerpo se acostumbra y a pesar de que no tiene el deseo de consumir, cuando lo dejan tienen síntomas de rebote.
En personas mayores, aumentan los ‘trastornos cognitivos’ y ‘el riesgo de caídas’.
Además los expertos sostienen que se debe conducir bajo el consumo de esta medicación porque ‘puede provocar igual riesgo que alguien que consume alcohol’.









