Las vacaciones empiezan en el viaje
Por Dr. Daniel Cassola
En Argentina la principal causa de muerte en jóvenes es el trauma, gran parte del cual se debe a los accidentes de tránsito. Por eso, a horas de comenzar el primer fin de semana del año, nos parece oportuno dar algunos consejos para no tener que lamentar tragedias evitables.
Lo primero que hay que pensar es que las vacaciones comienzan cuando uno sale de casa, no cuando llega a destino. El viaje tiene que ser placentero y no una carrera desenfrenada por llegar lo antes posible al lugar que hayamos elegido.
Al conducir, y sobre todo en la ruta, hay que estar desenchufado, lo que quiere decir que no hay que usar el celular. La cantidad de accidentes causados por personas que hablan por teléfono mientras conducen está creciendo en todo el mundo.
La atención que demanda la comunicación telefónica distrae al conductor y la tensión que puede provocar el contenido de la llamada perturba su tarea de conducir, con la consecuente producción de demoras o errores en las acciones. Y esto no se soluciona con un teléfono “manos libres”. La cuestión es tener la “mente libre” de cualquier otra preocupación que no sea la conducción. Por ello, la ley de tránsito prohíbe su uso durante la conducción.
Según diversos estudios, el uso del teléfono móvil es un factor que multiplica por cuatro el riesgo de sufrir accidentes. Datos que aportan informes sobre el tema apuntan a que “tras minuto y medio de hablar por el móvil (incluso manos libres) el conductor no percibe el 40% de las señales, su velocidad media baja un 12%, el ritmo cardiaco se acelera bruscamente durante la llamada y se tarda más en reaccionar”. Además, la peligrosidad por el uso inadecuado del mismo puede llegar a ser equiparable a la conducción con exceso de alcohol.
Ya que mencionamos el alcohol reiteramos que para conducir la cantidad recomendada es cero. Y además se sugiere comer liviano para no generar somnolencia en el conductor.
Otro enemigo de la conducción y de la salud es el cigarrillo. Al fumar dentro del auto no solo nos estamos intoxicando a nosotros y a nuestros acompañantes sino que por el riesgo de quemaduras aumenta la probabilidad de distracciones y accidentes.
También debemos tener en cuenta cuántos somos a la hora de viajar ya que todos deben ir con cinturón de seguridad. Y si hay menores pequeños debemos tener los asientos especiales para que puedan ir sujetos correctamente ante la eventualidad de un accidente.
Por último, se recomienda estar bien emocionalmente. No hay que engancharse en discusiones ni provocarlas porque del otro lado puede haber una persona inmadura o agresiva.
Se trata de tomar al viaje de ida y vuelta de las vacaciones como un paseo, para poder disfrutar del momento sin tener que lamentarnos por accidentes.










