Alderete, una de las páginas más negras de la historia del PAMI
Por Dr. Daniel Cassola
La semana pasada comenzó, luego de 16 años, el juicio oral contra Víctor Alderete por administración fraudulenta que investiga una serie de contrataciones irregulares realizadas durante su intervención en el PAMI, entre 1997 y 1999.
De todas maneras, si alguien espera ver al ex interventor preso en una cárcel común puede sentirse decepcionado. Sea cual fuere el resultado del proceso, como Alderete tiene hoy 82 años, lo peor que le puede pasar es el arresto domiciliario.
En total Alderete cuenta con 20 causas abiertas por distintos delitos que podrían sintetizarse bajo la palabra corrupción. 18 de ellos están unificados en el proceso que comenzó la semana pasada.
Probablemente la maniobra que más se recuerda es la de las gerenciadoras. Alderete durante su gestión tercerizó parte de la administración de recursos del PAMI en empresas privadas que se llamaron gerenciadoras. El objetivo de estas sociedades era administrar los recursos y organizar las prestaciones que recibían los jubilados.
Las investigaciones descubrieron muchísimas irregularidades. Las empresas, en su mayoría, no tenían ninguna experiencia en la salud y habían sido creadas con el solo fin de gerenciar los recursos del PAMI. Como se podrán imaginar, hubo sobreprecios, prestaciones que se pagaron pero nunca se efectuaron y un sinfín de maniobras que buscaban esquilmar el presupuesto de la obra social de los jubilados.
Los juicios contra Alderete y el PAMI comenzaron en 1999, impulsados por verdaderas empresas de salud que se veían desplazadas de las licitaciones por las sociedades fantasma. Las causas se fueron acumulando.
Incluso se le imputa haber robado documentación. Tras una serie de allanamientos la Justicia, por aquellos años, descubrió que Alderete había escondido más de cincuenta cajas llenas de documentación del PAMI en la casa de uno de sus choferes.
La gestión de Alderete en el PAMI se había iniciado en 1997 con una serie de promesas delirantes. A pesar de cargar con una deuda que superaba los 12 mil millones de pesos (en ese momento dólares), al ser designado Alderete prometió construir una serie de “aldeas geriátricas”.
El proyecto intentaba replicar los resorts turísticos que se construían en Miami, y buscaba crear pequeños poblados alejados de las ciudades con todas las comodidades necesarias para los mayores de sesenta años. Obviamente esto nunca se concretó.
Lejos de llevar a los afiliados del PAMI a una vida idílica, Alderete hizo mucho por destruir tanto las arcas como el prestigio de la obra social.
Ya no irá preso pero al menos dentro de unos meses puede recibir una condena por la enorme cantidad de delitos por los que se lo acusa.

