Hidratación y alimentación, claves para una vejez saludable

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Hidratarse es clave en la tercera edad.

Por Dr. Daniel Cassola

Vivimos más que antes y eso es siempre una buena noticia. Pero la cuestión no es solo vivir sino vivir bien, con el mejor estado de salud posible. Para ello es fundamental que adaptemos nuestras costumbres alimenticias a nuestra edad.

Por otra parte, que vivamos más no quiere decir que no envejezcamos. Lo hacemos de la misma forma biológica, solo que podemos sobrevivir cada vez más tiempo por el avance de la civilización.

El organismo al envejecer sufre alteraciones. Una de ellas se relaciona directamente con la hidratación. Con los años la función renal de retener agua disminuye y la sensación de sed desaparece paulatinamente.

Es importante tener esto en consideración durante todo el año. En verano porque nos puede llevar a cuadros de deshidratación y golpes de calor. Y en invierno porque con el frío quizás bebamos aún menos porque ni siquiera lo hagamos para refrescarnos.

Hay que acostumbrarse a beber alrededor de 3 litros de agua, o sopa, infusiones, etcétera, los hombres y dos litros y medio las mujeres. Sin llegar a un cuadro de deshidratación la falta de agua puede llevarnos a otros padeceres.

Se relaciona al estreñimiento con la poca ingesta de líquidos, porque el estómago se ve obligado a tomar más líquido de los alimentos que consumimos. También se disminuye la producción de saliva, lo que puede dañar el esmalte que recubre los dientes.

Además la orina se vuelve más concentrada, lo que facilita las posibilidades de infección urinaria y fallo renal. Por último la disminución de agua en la sangre (plasma) puede provocar que los medicamentos que ingerimos provoquen efectos secundarios no deseados.

En cuanto a la alimentación, los especialistas recomiendan ajustarla a las modificaciones que se producen en nuestra vida. No hay una dieta estándar ya que depende de cada persona y cómo haya envejecido.

Pero, si por algún motivo, el nivel de actividad sufre una baja importante se recomienda reducir el nivel de ingesta de calorías. Por otra parte, se recomienda reforzar el consumo de productos con calcio para proteger la estructura ósea. Y también el consumo de fibra para mejorar el proceso digestivo.

Mantenernos bien hidratados y correctamente alimentados son conductas que también nos ayudan a enfrentar el paso del tiempo.

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