Fumar es perjudicial, más allá de lo que diga la Justicia
Por Dr. Daniel Cassola
Ayer comentamos que la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó un caso en el que una familia demandaba a las dos compañías tabacaleras más importantes del país y al Estado Nacional por la muerte de un hombre víctima de un cáncer de pulmón.
Los jueces entendieron que, en este caso en particular, el informe médico no era concluyente con respecto a la relación entre el tabaquismo del paciente y su cáncer. Por ello resolvieron que había falta de pruebas y que no alcanza con la enunciación general de que el fumar favorece el cáncer para llegar a una condena.
En otros países estos casos se han abordado de diferente manera. El récord lo tiene una sentencia dictada en el año 2000 en Miami, Estados Unidos. Allí un pediatra inició una demanda contra las tabacaleras por engañar tanto a la población como al Estado respecto de los perjuicios de los cigarrillos.
El juez del caso determinó que las compañías debían abonar la astronómica cifra de 145 mil millones de dólares por ser culpables de estas acusaciones. Como es de suponer, las apelaciones continúan hasta el día de hoy.
Otro tipo de proceder se da por lo que en Norteamérica se conoce como demanda colectiva. Este año en Canadá un abogado, en representación de más de un millón de habitantes de Quebec, consiguió que condenen a tres empresas a pagar doce mil millones de dólares.
Además de estos rimbombantes casos hay muchísimas demandas individuales, por montos menores, que sí se han pagado. Si bien las grandes demandas son apeladas por las compañías, estos fallos han servido para que se aumenten las advertencias sobre los males que produce el cigarrillo.
Esto lo podemos ver en nuestro país donde se ha restringido la posibilidad de publicidad y marketing de los cigarrillos. De todos modos, restricción no quiere decir eliminación.
Hay varios debates que se pueden realizar sobre el tema. Quizás se pueda considerar que los fumadores lo hacen voluntariamente y por ello son responsables de sus actos. Nos guste o no nos guste vender tabaco hoy es perfectamente legal.
Por otra parte, como se hace en Norteamérica, se puede argumentar que las compañías ocultan información e intentan convencernos de que los cigarrillos son inocuos.
Dejemos a los abogados de lado por un momento. Más allá de que no haya habido pruebas que den el marco legal necesario para condenar a las tabacaleras, hay miles de estudios científicos que vinculan al cigarrillo con patologías que afectan prácticamente a todos y cada uno de los órganos de nuestro cuerpo.
Más allá de los casos particulares y las consideraciones judiciales, hay que dejar en claro que fumar es sumamente perjudicial para la salud.

