Un día agobiante en el que hay que prevenir el golpe de calor
Por Dr. Daniel Cassola
El Servicio Metereológico Nacional declaró el alerta naranja por las temperaturas que hoy rozaron los 35 grados, con una térmica que superó los 40. Son días para no excederse con la exposición al sol, beber agua con frecuencia y reducir la actividad física intensa. Salir a correr entre las 10 y las 15, por ejemplo, no hace más que aumentar las posibilidades de que el cuerpo no pueda regular la temperatura normalmente para evitar la hipertermia.
Los bebes, los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas también son grupos de por sí más vulnerables al sufrir hipertermia, según informaron las autoridades sanitarias.
Los 10 signos de alerta para reconocer el golpe de calor a tiempo son:
– Sed intensa y sequedad en la boca
– Temperatura corporal de 39º C o más (medida en la axila)
– Sudoración excesiva
– Sensación de debilidad, cansancio o vértigo
– Mareos o desmayo
– Calambres musculares
– Agitación
– Dolor de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos
– Dolor de cabeza
– Estado de confusión, desorientación, delirio o convulsiones
En los bebes, se aconseja, también, prestar atención a la irritación excesiva de la piel por el sudor en el cuello, el tórax, las axilas, la parte interna del codo y el área cubierta por el pañal. «La irritabilidad, a través del llanto inconsolable en los más pequeños» es otro de los síntomas que no hay que subestimar en los más chiquitos, según se informó desde el Ministerio de Salud bonaerense.
Con las altas temperaturas, se recomienda evitar el consumo excesivo de alcohol, bebidas con cafeína o azúcar, que estén muy frías o muy calientes, además de optar por comidas más livianas. «Debemos hidratarnos antes, durante y después de la actividad física para compensar la pérdida de líquidos corporales a través de la transpiración y usar ropa suelta, liviana y de colores claros», indicó a través de un comunicado Iván Insúa, director provincial de Epidemiología del Ministerio de Salud bonaerense.
Si a pesar de seguir estas recomendaciones, una persona sufre un golpe de calor, hay que asistirla rápido. Lo primero es bajar la temperatura corporal, ya sea con hielo o un baño. Además, hay que ofrecerle agua fresca, trasladarla a un lugar con sombra y ventilado, no aplicarle alcohol en la piel ni darle un medicamento para bajar la temperatura (antifebril). La consulta inmediata al centro más cercano es lo más aconsejable.
