Por Redacción Curar con Opinión
En medio de la creciente crisis humanitaria en Gaza, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus socios llevaron a cabo el lunes otra misión de alto riesgo para reabastecer de combustible el hospital Al-Shifa en el norte de Gaza. A pesar de la complejidad y los retrasos en los puestos de control, se entregaron 19,000 litros de combustible al hospital, que atiende a una población desesperada y enfrenta condiciones cada vez más precarias.
La situación en la Franja de Gaza es alarmante, con hostilidades que obstaculizan el acceso de pacientes y suministros a los pocos hospitales que quedan. Los trabajadores de la salud, enfrentándose a escaso descanso y suministros limitados, realizan un esfuerzo heroico para brindar atención en condiciones difíciles.
La última misión humanitaria al norte de Gaza tuvo lugar el 12 de enero, y desde entonces la situación ha empeorado. Las carreteras dañadas complicaron la misión, mientras miles de civiles, desesperados por alimentos y agua, rodearon los vehículos de la ONU y el camión de combustible.
A pesar de los desafíos, en el hospital Al-Shifa se observaron mejoras desde la última visita, con una disminución en el número de personas desplazadas. Sin embargo, la escasez de médicos especializados, medicamentos y suministros médicos persiste, y la planta principal de oxígeno del hospital fue destruida, dependiendo ahora de una planta más pequeña.
En toda la Franja de Gaza, solo siete de los 24 hospitales siguen abiertos en el norte, operando parcialmente debido a la falta de personal médico, medicamentos, combustible y otros suministros. La intensificación de las hostilidades en el sur compromete aún más el acceso a la atención médica, poniendo en peligro tanto a pacientes como a trabajadores de la salud.









