Virus Sincicial Respiratorio: expertos advierten sobre la necesidad de reforzar la protección en bebés
El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) continúa siendo una de las principales causas de bronquiolitis y hospitalización en lactantes menores de un año en Argentina. A pesar de los avances en prevención, especialistas advierten que aún persisten brechas importantes en la cobertura que dejan a miles de bebés expuestos durante los meses de mayor circulación viral.
Por Dr. Daniel Cassola
En el país, la incorporación de la vacunación materna al calendario nacional desde 2024 representó un paso significativo para reducir el impacto del virus en la población infantil. Sin embargo, los datos epidemiológicos muestran que la carga de enfermedad sigue siendo elevada, lo que plantea la necesidad de fortalecer las estrategias actuales.
El VSR tiene un comportamiento estacional y circula principalmente entre los meses de otoño e invierno, coincidiendo con las temperaturas más bajas. Durante ese período, puede representar entre el 60% y el 80% de los casos de bronquiolitis, una de las principales causas de consulta pediátrica y hospitalización en los primeros meses de vida.
Uno de los aspectos más relevantes es que no todos los casos graves se presentan en niños con factores de riesgo. Según explicó el pediatra y neonatólogo Néstor Vain, jefe de neonatología y pediatría de los sanatorios de la Trinidad Palermo y Ramos Mejía, la mayoría de los lactantes que requieren internación son previamente sanos. Además, la edad promedio de hospitalización es de siete meses, lo que refuerza la importancia de proteger a los bebés durante su primer año de vida.
La vacunación materna ha demostrado ser una herramienta eficaz y segura, con una duración de protección aproximada de seis meses. Sin embargo, su carácter estacional genera una limitación: muchos bebés nacen fuera del período de inmunización y no reciben esa protección inicial. Como consecuencia, se estima que cerca del 60% de los lactantes menores de un año podrían quedar desprotegidos durante los meses pico de circulación del virus.
En términos concretos, esto implica que alrededor de 167.000 bebés en Argentina no contarían con cobertura adecuada frente al VSR. Este grupo incluye a niños nacidos fuera de la ventana de vacunación, bebés de madres no vacunadas, prematuros y aquellos que nacieron antes de que la inmunización materna pudiera generar anticuerpos suficientes.
Frente a este escenario, distintas sociedades científicas coinciden en la necesidad de avanzar hacia una estrategia integrada de prevención. Esta incluye no solo la vacunación materna, sino también la administración de anticuerpos monoclonales de acción prolongada en aquellos lactantes que no estén protegidos al inicio de la temporada viral.
El enfoque combinado busca garantizar una cobertura más equitativa y efectiva, especialmente en un contexto donde no es posible predecir qué niños desarrollarán cuadros graves. Además, permite ampliar la protección a todos los lactantes durante su primera exposición al virus, un período crítico para su salud.
