Estudio argentino revela que la ateroesclerosis puede aparecer a partir de los 30 años sin síntomas

Por Redacción Curar con Opinión

Un reciente estudio llevado a cabo en Argentina por el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) y el Hospital Universitario Austral ha arrojado resultados reveladores sobre la prevalencia de placas ateroescleróticas en las arterias carótidas y femorales de personas mayores de 30 años sin diagnóstico previo de enfermedades cardiovasculares.

Según la investigación, publicada en la revista High Blood Pressure and Cardiovascular Prevention, la presencia de placas de ateroesclerosis fue significativa en la población estudiada, alcanzando una prevalencia del 15 al 20 por ciento a partir de los 30 años. El estudio se centró en la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares, buscando identificar la carga de aterosclerosis no detectada y su asociación con factores de riesgo clásicos.

Los investigadores reclutaron a 5.775 participantes mayores de 30 años para someterse a una evaluación cardiovascular utilizando ecodoppler. Los resultados revelaron que el 51% de las arterias carótidas presentaban placas, mientras que en las arterias femorales la prevalencia fue del 39,3%. La combinación de ambas arterias mostró una prevalencia del 62,4%, y solo el 37,6% de los participantes no tenía placas detectadas.

El estudio destacó que la prevalencia de placas y la carga de ateroesclerosis aumentaron con la edad, siendo más pronunciadas en hombres que en mujeres y comenzando antes de los 40 años. Incluso aquellos sin factores de riesgo clásicos, como tabaquismo y diabetes, presentaban placas ateroescleróticas.

El doctor Fernando Botto, cardiólogo y coordinador del departamento de Investigación del ICBA, señaló que el enfoque del estudio estaba en la prevención primaria, destacando la importancia de conocer la salud arterial antes de que se desarrollen enfermedades cardiovasculares.

El ecodoppler, utilizado para medir la carga de placa en las arterias, podría considerarse como un «test genético» en personas sin factores de riesgo, permitiendo una personalización en la evaluación del riesgo cardiovascular y facilitando decisiones sobre cambios en el estilo de vida o la necesidad de medicamentos.

El Dr. Botto recomendó consultas médicas a partir de los 35 años y considerar la posibilidad de realizar un ecodoppler. Enfatizó que las personas con un estilo de vida saludable, pero con niveles alterados de colesterol y presión, no deberían temer el uso de medicamentos específicos. Además, subrayó la importancia de adoptar hábitos saludables desde la infancia, como una dieta balanceada, actividad física regular y evitar el consumo de tabaco.

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