8M: Los femicidios en Argentina siguen un patrón alarmante
Durante los primeros dos meses del año en curso, se han registrado al menos 54 femicidios.
Por Dr. Daniel Cassola
Los datos disponibles sobre femicidios revelan una perturbadora media de casi un crimen motivado por el género por día, según información proporcionada a Télam por fuentes judiciales y policiales involucradas en cada caso.
Estas cifras son consistentes con los promedios documentados durante el año 2023 por el Observatorio Marisel Zambrano, perteneciente a la Asociación Civil La Casa del Encuentro. En su informe, este observatorio registró 334 femicidios el año pasado, equivalente a un asesinato cada 26 horas, basándose en análisis de publicaciones en medios periodísticos.
Esta persistencia en los números de crímenes motivados por el género señala una situación preocupante, ya que supera las estadísticas reportadas en los años anteriores (2022, 2021 y 2020) por la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia (CSJN), que documentó 252, 251 y 287 femicidios respectivamente en esos años.
En enero y febrero de 2024, los femicidios se distribuyeron en diversas provincias argentinas, siendo Buenos Aires la más afectada con 18 casos, seguida de Santa Fe con 8, y Chaco con 5. Otras provincias también lamentaron la pérdida de vidas femeninas debido a la violencia de género: Córdoba (3), Misiones (3), Mendoza (3), San Luis (2), Río Negro (2), Santiago del Estero (2), Salta (2), Neuquén (2), La Rioja (1), Chubut (1), San Juan (1) y Entre Ríos (1).
El estudio realizado por Télam destaca que el 56 por ciento de los femicidas (30 casos) eran parejas o exparejas de las víctimas. Un dato aún más inquietante es que 7 de ellos decidieron quitarse la vida después de cometer el crimen, sumando otra capa de tragedia a esta problemática social.
La persistencia de estas cifras, comparada con años anteriores, subraya la urgente necesidad de implementar medidas más efectivas para prevenir y abordar la violencia de género en Argentina.
Este fenómeno no solo impacta en la vida de las mujeres afectadas directamente, sino que también genera consecuencias a nivel comunitario y social.
