Día Mundial de la Hipertensión: Una alarma para la salud en Argentina

El 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión Arterial, una fecha que busca generar conciencia sobre una de las afecciones más prevalentes y peligrosas en el mundo moderno.

Por Dr. Daniel Cassola

En Argentina, la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) ha manifestado su profunda preocupación por el notable aumento de la prevalencia de la hipertensión arterial en los últimos diez años. Este incremento no solo ha elevado la mortalidad, sino también ha exacerbado el desarrollo de enfermedades asociadas.

La hipertensión arterial es el principal factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares. En Argentina, la prevalencia de esta condición en adultos mayores de 18 años alcanza el 36,3%, lo que significa que casi cuatro de cada diez personas son hipertensas. Según el censo de 2022 y la 4ª Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, hay aproximadamente 12 millones de hipertensos en el país, de los cuales dos tercios son menores de 65 años, con un impacto mayor en los sectores más humildes de la sociedad.

La Dra. Analía Aquieri, directora del Consejo Argentino de Hipertensión Arterial de la SAC, subraya que la hipertensión es una de las enfermedades más fáciles de diagnosticar. “Puede ser detectada por el propio individuo en su domicilio con un tensiómetro validado. Si los promedios de mediciones están iguales o superiores a 135/85 mmHg, se debe consultar al especialista para confirmar esta enfermedad”, explicó la Dra. Aquieri.

El control de la hipertensión comienza con cambios en los hábitos alimentarios y de estilo de vida. Dependiendo del caso, puede ser necesario incorporar medicaciones antihipertensivas. Sin embargo, la Dra. Aquieri advierte sobre el alto subdiagnóstico y la falta de control adecuado de la enfermedad, con solo el 20% de los hipertensos tratados correctamente.

La hipertensión tiene múltiples causas, algunas no modificables como la herencia y la edad, y otras modificables como el sobrepeso, el consumo excesivo de sal y alcohol, el tabaquismo, el sedentarismo, y el uso prolongado de ciertos medicamentos. Esta condición es el factor de riesgo más significativo para la enfermedad coronaria, el infarto, la insuficiencia cardíaca, el accidente cerebrovascular (ACV) y la insuficiencia renal, siendo responsable de uno de cada tres eventos de estas enfermedades.

Un dato alarmante es que cuatro de cada diez hipertensos desconocen su condición y solo dos de cada diez están adecuadamente controlados y tratados. El Dr. Víctor Mauro, presidente de la SAC, destaca que si se lograra que el 50% de los hipertensos tuvieran su enfermedad bajo control, se podrían prevenir 65,611 muertes en diez años. Estas muertes incluyen 47,968 por enfermedad coronaria y 17,643 por ACV, según proyecciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Además, una reducción de 10 mmHg en la presión arterial sistólica y 5 mmHg en la diastólica podría disminuir en un 20% el riesgo de enfermedad coronaria, en un 40% la insuficiencia cardíaca, y en un 35% el ACV, lo que equivale a reducir la morbimortalidad de 2.500.000 personas en una década.

El Dr. Mauro también destaca que el problema no se limita a la mortalidad. En Argentina, el indicador de años perdidos por discapacidad ha aumentado de 240 a 268 cada 100,000 habitantes en los últimos 18 años. Esto ilustra la creciente carga de la hipertensión en la población.

La Sociedad Argentina de Cardiología hace un llamado urgente a la comunidad y a las autoridades sanitarias para que adopten un compromiso real y diseñen políticas de estado que reviertan esta situación alarmante. “De lo contrario, cada 17 de mayo seguiremos hablando de lo mismo”, concluyeron.

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