Argentina inaugura el primer laboratorio de bioseguridad de máxima categoría en América Latina en la ANLIS Malbrán

El Ministerio de Salud de la Nación anunció la puesta en funcionamiento del primer Laboratorio de Bioseguridad Nivel 4 (BSL-4) de América Latina, instalado en la Unidad Operativa Centro de Contención Biológica de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) Dr. Carlos Malbrán.

Por Dr. Daniel Cassola

La inauguración marca un hito para la región, al integrar a la Argentina en la red mundial de laboratorios de máxima seguridad biológica y fortalecer la capacidad de respuesta frente a enfermedades emergentes de alto riesgo.

Este centro se posiciona como estratégico para la bioseguridad y la biocustodia tanto a nivel nacional como regional, con el objetivo de prevenir y contener amenazas sanitarias de origen natural o deliberado. Entre sus principales funciones se destacan la posibilidad de trabajar con agentes de alta peligrosidad, el desarrollo de pruebas diagnósticas rápidas y confiables, la investigación de nuevos tratamientos antivirales y la elaboración de vacunas preventivas. Asimismo, permitirá al sistema de salud argentino reforzar su capacidad de respuesta mediante la caracterización temprana de patógenos, el monitoreo de variantes y el estudio de reservorios animales que pueden dar lugar a saltos inter-especies.

El laboratorio también brindará un espacio de formación y entrenamiento para profesionales de toda la región, lo que lo convierte en un punto clave de colaboración científica y asistencia técnica a países latinoamericanos en el marco de la cooperación internacional en salud.

La construcción y puesta a punto del BSL-4 requirió una inversión de 500 millones de pesos destinada a la finalización de las instalaciones termomecánicas. El equipamiento incluye sistemas de aire con presión negativa, filtros de alta eficiencia HEPA y válvulas herméticas que permiten aislar el laboratorio en caso de incidentes. Además, se incorporó un sistema de autoclave de frontera diseñado para eliminar bacterias, virus y esporas, garantizando la seguridad en el manejo de muestras. A ello se suma la implementación de un sistema de gestión integral de edificio (Building Management System) que procesa la información proveniente de sensores y equipos para asegurar un control centralizado y eficiente de las operaciones.

El equipamiento se completa con compresores y tanques de aire respirable redundantes que aseguran el suministro a los trajes presurizados utilizados por el personal durante su ingreso al laboratorio. Estas medidas garantizan que cada etapa de las investigaciones se desarrolle en un entorno seguro, minimizando riesgos de exposición o liberación de agentes biológicos.

Previo al inicio de actividades, se realizó la capacitación del personal científico y técnico, así como la verificación de cada componente de la infraestructura. En este proceso participaron expertos de la organización Health Security Partners y del Programa de Colaboración en Biocustodia del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Las capacitaciones incluyeron formación en cadena de custodia, técnicas de descontaminación de residuos y protocolos de respuesta frente a incidentes. Asimismo, se validaron los Procedimientos Operativos Estándar, que establecen pautas precisas para la rutina de trabajo, el mantenimiento de equipos y la gestión de situaciones de emergencia.

El acto de inauguración contó con la presencia del ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, el jefe de Gabinete de Ministros, Guillermo Francos, y el secretario de Gestión Administrativa de la cartera sanitaria, Saúl Flores. Las autoridades recorrieron las instalaciones acompañados por la directora de la ANLIS Malbrán, Claudia Perandones, el jefe de Gabinete del organismo, Fernando Chinnici, la directora general de Administración, Graciela Rego, y el director de la Unidad Operativa Centro de Contención Biológica, Alexis Edelstein.

El laboratorio dispone de múltiples sistemas avanzados de bioseguridad y tecnología. Cuenta con una planta de tratamiento de efluentes para procesar residuos de manera segura, suministro eléctrico independiente con sistemas de emergencia y líneas exclusivas para garantizar la continuidad operativa. Además, está equipado con cabinas de seguridad biológica, compuertas de aire en los accesos, duchas químicas en las salidas y equipos de protección de cuerpo completo con suministro de aire presurizado, que representan el mayor nivel de protección disponible para trabajos de laboratorio.

Con su puesta en marcha, la Argentina se incorpora a un reducido grupo de países con capacidad de operar instalaciones de bioseguridad de máxima categoría.

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