En medio de la ola polar que azota a la Ciudad de Buenos Aires, la organización Amigos en el Camino reporta un alarmante aumento en el número de personas que viven en las calles.
Por Dr. Daniel Cassola
Actualmente, esta organización asiste a más de 1.200 personas que, debido a la crisis económica, han perdido su hogar. Muchos de ellos podían permitirse una pensión o un lugar para vivir, pero la depresión económica les arrebató esa posibilidad.
Además, el clima extremo ha cobrado vidas. El líder de Proyecto 7, Horacio Ávila, confirmó el hallazgo de una persona sin vida en la Avenida Callao al 271, cerca del Congreso de la Nación. Esta es la quinta muerte registrada en el mes de julio debido a las bajas temperaturas. La víctima, un hombre de aproximadamente 50 años, fue encontrado sin signos visibles de violencia y trasladado a la Morgue Judicial.
“Lamentamos comunicar la muerte de otro compañero en situación de calle”, declaró Ávila en diálogo con una radio porteña. El frío extremo está afectando gravemente a quienes no tienen un techo donde refugiarse y las temperaturas bajo cero son mortales para estas personas vulnerables.
Los testimonios de aquellos que viven en la calle son desgarradores. Una mujer que asiste a estas personas explicó: “El corazón rojo que tenemos en las pecheras simboliza el amor que ponemos”. A pesar de sus esfuerzos, muchos desalojados han tenido que moverse constantemente. Un hombre indigente detalló que le pidieron 50 mil pesos para pagar una habitación, y que en los paradores no les gusta estar debido a los robos y la infestación de piojos.
Otro hombre, de 56 años y vendedor ambulante, relató que ha estado sin hogar desde que Javier Milei asumió el cargo y la economía formal e informal colapsaron. A pesar de ser licenciado y hablar dos idiomas, no ha podido encontrar trabajo, lo que lo llevó a la calle.
La vida en la calle no solo trae consigo el frío y el hambre, sino también la vergüenza y la discriminación. “Lo peor de vivir sin techo es la vergüenza, y que nos miren mal”, comentó uno de los afectados. La desesperación y la incertidumbre son constantes: “Hace 8 meses que estamos así, nos levantamos y no sabemos qué nos va a pasar durante el día”, agregó otro hombre.
Las políticas del jefe de Gobierno, Jorge Macri, han llevado al desplazamiento de muchas personas de las calles y veredas de los barrios porteños. Sin embargo, la realidad es innegable: un ejército de personas sin vivienda, expuestas al frío extremo, temen literalmente por sus vidas cada noche.









