Un reciente informe conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef ha alertado sobre la preocupante caída en la cobertura de vacunación infantil en Argentina.
Por Dr. Daniel Cassola
Según los datos presentados, la inmunización, que debería alcanzar niveles superiores al 95% para ser efectiva, ha estado en descenso desde 2019, antes incluso de la pandemia de COVID-19. La tendencia negativa ha continuado, y en 2023 ninguna de las vacunas superó el 90% de cobertura de la población objetivo.
En Argentina, el Calendario Nacional de Vacunación incluye 16 vacunas obligatorias y gratuitas, administradas en vacunatorios, centros de salud y hospitales públicos. Además, dos vacunas adicionales, contra la fiebre amarilla y la fiebre hemorrágica argentina, se aplican en zonas de riesgo. A pesar de estos esfuerzos, la cobertura ha caído alarmantemente. Por ejemplo, la vacuna BCG, esencial para prevenir formas graves de tuberculosis, solo alcanzó al 69% de la población objetivo en 2023, habiendo descendido desde un 85% en 2019.
Otro ejemplo crítico es la vacuna triple viral, que protege contra el sarampión, la rubéola y las paperas. La cobertura de la primera dosis de esta vacuna fue del 80% en 2023, mientras que la segunda dosis apenas llegó al 54% de los niños de 5 años. La vacuna quíntuple, que previene enfermedades como la difteria, el tétanos, la tos convulsa, infecciones por Haemophilus influenzae tipo b y hepatitis B, mostró una disminución similar, alcanzando solo el 66% de cobertura en 2023.
La doctora Daniela Hozbor, del Instituto de Biotecnología y Biología Molecular y miembro de la Comisión Nacional de Inmunización (CoNaIn), afirmó que los datos son alarmantes. Hozbor señaló que el descenso en la cobertura de vacunación no es exclusivo de Argentina, pero que factores como la pérdida de confianza en las vacunas y la falta de recomendación por parte de algunos profesionales de la salud contribuyen a la problemática. «Una buena comunicación y mayor educación sobre la importancia de la vacunación son cruciales para revertir esta tendencia», subrayó.
Alejandra Gaiano, médica infectóloga pediatra y especialista en vacunas, añadió que la transición del sistema de registro de vacunación a un sistema informatizado podría haber contribuido a la aparente disminución en las coberturas reportadas. Sin embargo, destacó que otros factores, como el confinamiento por la pandemia, también jugaron un papel importante. «La desinformación sigue siendo una barrera significativa para la vacunación infantil», afirmó Gaiano.
A nivel mundial, la cobertura de inmunización infantil también se ha estancado, con 2,7 millones de niños adicionales no vacunados o subvacunados en comparación con los niveles de 2019. El número de niños que recibieron tres dosis de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP) se mantuvo en un 84%, dejando a 108 millones de niños sin la protección completa necesaria.









