Sociedades médicas de Sudamérica firman acuerdo para enfrentar con urgencia la pandemia de la obesidad

La obesidad se ha convertido en una de las principales amenazas sanitarias en Sudamérica. Lejos de tratarse de un problema individual o estético, es una enfermedad crónica que multiplica el riesgo de sufrir diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares e incluso algunos tipos de cáncer.

Por Dr. Daniel Cassola

El impacto no se limita a la salud: también afecta la economía, la productividad laboral y la calidad de vida de millones de personas. En Argentina y Chile la situación es crítica, con siete de cada diez habitantes que conviven con sobrepeso u obesidad, cifras que reflejan la magnitud de una pandemia que avanza silenciosa pero de manera constante.

Frente a este panorama, por primera vez en la región, las principales sociedades médicas dedicadas al estudio y tratamiento de la obesidad decidieron unir esfuerzos. La Sociedad Chilena de Cirugía Bariátrica y Metabólica (SCCBM), la Sociedad Argentina de Cirugía de la Obesidad (SACO), la Sociedad Uruguaya de Cirugía Bariátrica y Metabólica (S.U.C.B.M.), la Asociación Colombiana de Obesidad y Cirugía Bariátrica (ACOCIB) y la Sociedad Brasileña de Cirugía Bariátrica y Metabólica (SBCBM) firmaron un Memorándum de Entendimiento que establece un marco de colaboración estratégica para enfrentar de manera coordinada la epidemia. El acuerdo fue celebrado en Santiago, en el marco del XXVIII Congreso Mundial de la Federación Internacional para la Cirugía de la Obesidad y Trastornos Metabólicos.

En Argentina el problema tiene un rasgo distintivo: la obesidad aún no está reconocida legalmente como enfermedad crónica. Esta ausencia genera enormes dificultades en el acceso a tratamientos, ya que los sistemas de salud no están obligados a cubrir todas las terapias necesarias. El doctor Juan Carlos Staltari, presidente de la SACO, advierte que la falta de reconocimiento impide abordar la enfermedad con la seriedad que merece. En sus palabras, no puede seguir tratándose como un tema de voluntad o de estética, porque se trata de una patología compleja y epidémica que necesita atención médica integral. La cirugía bariátrica, agrega, juega un rol central en los casos más graves por su eficacia comprobada, pero muchos pacientes quedan excluidos de esta opción debido a la falta de políticas claras y cobertura suficiente.

En Uruguay la situación refleja la misma urgencia. El exceso de peso afecta al 67,6% de los adultos y al 42% de los niños, cifras que anticipan un futuro aún más complejo si no se toman medidas inmediatas. Allí tampoco se reconoce a la obesidad como enfermedad y, según el doctor Fernando Castelli, presidente de la S.U.C.B.M., esa omisión reduce drásticamente las posibilidades de tratamiento. Explica que son muy pocos los pacientes que acceden a un abordaje multidisciplinario y que la nueva colaboración regional debe convertirse en un motor para generar políticas de salud pública que garanticen igualdad de acceso y mejor calidad de vida.

El problema se agrava al observar el impacto en la juventud. En Colombia, el 56% de los adultos presenta exceso de peso, pero lo más preocupante es la creciente prevalencia en adolescentes. El doctor Luis Ernesto López, presidente de ACOCIB, señala que cada vez son más los jóvenes que inician la vida adulta con obesidad severa, lo que acelera la aparición de enfermedades crónicas desde edades tempranas.

El memorándum firmado por las sociedades médicas de Sudamérica propone una hoja de ruta que va más allá de la cooperación técnica entre especialistas. Se trata de instalar la obesidad como un problema prioritario en la salud pública de la región. Esto implica reconocerla oficialmente como enfermedad crónica, desarrollar políticas preventivas que incluyan campañas educativas y cambios en el entorno alimentario, garantizar que los pacientes accedan a tratamientos integrales y fomentar la investigación científica para sustentar cada medida con evidencia.

En Argentina, y en toda Sudamérica, la obesidad ya es uno de los principales desafíos de salud del siglo XXI.

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