Por Redacción Curar con Opinión
Un grupo de diputados de la Unión Cívica Radical presentó en la Cámara baja una iniciativa destinada a habilitar la eutanasia en la Argentina bajo un marco legal estricto y con controles médicos obligatorios. El proyecto, impulsado por el legislador Lisandro Nieri, propone permitir que personas con enfermedades graves, irreversibles o en etapas terminales puedan solicitar asistencia médica para poner fin a su vida de manera voluntaria y acompañada.
La propuesta establece que cualquier mayor de 16 años podrá requerir el procedimiento cuando atraviese sufrimientos físicos o psíquicos que no puedan aliviarse por otras vías. Para avanzar, el paciente deberá firmar un consentimiento informado, de carácter revocable en todo momento, que deje constancia de su voluntad expresa y libre de presiones. El texto también contempla la creación de comisiones interdisciplinarias en todas las jurisdicciones del país, encargadas de analizar cada caso, verificar el estado clínico y garantizar que la decisión responda únicamente al deseo del solicitante.
El sistema de salud, tanto público como privado, tendrá la obligación de cubrir todo el proceso, incluyendo acompañamiento médico, psicológico y legal. Además, el proyecto impulsa modificaciones en el Código Penal para que los profesionales que participen en estos procedimientos no enfrenten sanciones, siempre que actúen dentro del marco establecido. También prevé penalidades para quienes obstaculicen de manera injustificada el acceso al derecho.
En la actualidad, la legislación argentina solo contempla la denominada “muerte digna”, que permite rechazar intervenciones que prolonguen el sufrimiento sin ofrecer posibilidades de recuperación. Sin embargo, esa normativa no abarca la eutanasia activa ni la asistencia médica para morir. De acuerdo con sus autores, la nueva regulación busca cubrir ese vacío, otorgar seguridad jurídica y respetar la autonomía de quienes atraviesan enfermedades sin alternativas terapéuticas. Nieri afirmó que la iniciativa pretende evitar padecimientos que la medicina ya no puede revertir y colocar al país en sintonía con los debates éticos que avanzan en la región.









