Por Redacción Curar con Opinión
Con el inicio de un nuevo ciclo lectivo, cerca de cinco millones de niñas, niños y adolescentes retoman la actividad escolar en todo el país. El regreso a las aulas no solo implica organizar útiles y horarios: también representa una instancia clave para revisar el estado de salud integral y actualizar controles médicos y esquemas de vacunación.
Especialistas señalan que los chequeos anuales permiten evaluar crecimiento, desarrollo y estado nutricional, además de detectar de manera temprana dificultades visuales o auditivas que pueden incidir en el rendimiento académico. La Dra. Valeria El Haj, directora médica nacional de OSPEDYC, explicó que el control escolar es una oportunidad para actualizar antecedentes de salud, identificar necesidades de apoyo y verificar el cumplimiento del Calendario Nacional de Vacunación.
En un contexto de descenso en las coberturas, la profesional subrayó la importancia de revisar el carnet antes del inicio de clases, especialmente en el ingreso a primer grado y durante la preadolescencia. Las vacunas incluidas en el calendario oficial son obligatorias, gratuitas y se aplican sin orden médica en hospitales y centros de salud públicos.
Otro aspecto frecuente en esta etapa es la pediculosis, una condición habitual en la población escolar. La revisión periódica del cuero cabelludo y la consulta oportuna con el equipo de salud permiten evitar su propagación.
La alimentación también ocupa un lugar central. Un desayuno diario y viandas equilibradas —con frutas, verduras, lácteos y agua segura— favorecen la atención y la memoria. En paralelo, se recomienda que la mochila no supere el 15% del peso corporal y que se utilicen ambas correas para prevenir dolores de espalda.









