Argentina acelera los ensayos clínicos: crecieron 80% en seis años

Por Redacción Curar con Opinión

La investigación de nuevos medicamentos gana terreno en el país. En 2025 hubo 1.188 estudios activos y más de 700 centros de salud participaron de protocolos clínicos en los últimos años.

La Argentina atraviesa una expansión de la investigación clínica, con un crecimiento sostenido de los estudios destinados a evaluar nuevos medicamentos y tratamientos. En 2019, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) autorizó 161 ensayos, mientras que en 2025 fueron 290, lo que representa un incremento del 80% en seis años. Solo durante el primer semestre de 2026 se habilitaron otros 192 protocolos.

Los ensayos clínicos son investigaciones realizadas en personas para determinar la seguridad y eficacia de una intervención médica antes de su eventual autorización. Su crecimiento posiciona al país entre los mercados con mayor actividad de investigación clínica de América Latina.

Durante 2025 estuvieron activos 1.188 estudios: 290 autorizados ese año y 898 iniciados previamente. Además, más de 700 centros sanitarios participaron de investigaciones en los últimos años. Oncología concentró el 30% de los ensayos, mientras que infectología y cardiología fueron las especialidades con mayor cantidad de participantes, superando las 20.000 personas en cada área.

Participar de un ensayo no implica necesariamente haber agotado las terapias convencionales. Existen protocolos para pacientes recién diagnosticados, personas que atravesaron diferentes tratamientos e incluso voluntarios sanos, especialmente en investigaciones preventivas.

Cada estudio establece criterios precisos de inclusión, procedimientos y controles. Antes de participar, los voluntarios deben atravesar un proceso de consentimiento informado en el que reciben información sobre objetivos, duración, posibles riesgos, beneficios y alternativas disponibles. Además, pueden abandonar el estudio cuando lo deseen.

El crecimiento plantea también desafíos regulatorios y sanitarios. Apenas alrededor del 4% de los ensayos se desarrolla actualmente en instituciones públicas, aunque existen iniciativas para ampliar su participación.

La expansión abre oportunidades de inversión, capacitación y acceso a terapias experimentales, pero no garantiza un beneficio individual para cada participante. El desafío será combinar el crecimiento de la investigación con controles rigurosos, decisiones informadas y protección de los pacientes.

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