La gripe alcanzó un récord de casos en Argentina, aunque los contagios comenzaron a descender
Argentina atraviesa una temporada de gripe particularmente intensa. Durante las primeras 34 semanas epidemiológicas de 2026 se notificaron 921.001 casos de enfermedad tipo influenza (ETI), la cifra más elevada registrada para ese período en la última década. Sin embargo, después del fuerte incremento observado durante el otoño, los indicadores comenzaron a mostrar una tendencia descendente.
Por Dr. Daniel Cassola
El comportamiento de los virus respiratorios presentó además una particularidad durante este año: la temporada comenzó aproximadamente tres semanas antes de lo habitual. Los cuadros gripales permanecieron dentro de los valores esperados hasta la semana epidemiológica 9, cuando las notificaciones iniciaron un crecimiento que se prolongó durante los meses siguientes.
El punto máximo se alcanzó entre las semanas epidemiológicas 21 y 22, correspondientes aproximadamente a fines de mayo. Desde entonces, la cantidad de casos comenzó a disminuir progresivamente.
La evolución confirma que 2026 tuvo una circulación de influenza considerablemente mayor que otros años, aunque los últimos registros muestran que el período de mayor intensidad ya habría quedado atrás.
La gripe alcanzó su pico antes del comienzo del invierno
El adelantamiento de la circulación viral modificó el patrón habitual de la temporada respiratoria argentina. El crecimiento de las enfermedades tipo influenza comenzó varias semanas antes del invierno y llevó a que el mayor número de notificaciones se concentrara entre mayo y comienzos de junio.
La situación de las neumonías presentó un comportamiento diferente. Durante 2026, las tasas de incidencia se ubicaron ligeramente por debajo de las observadas durante los dos años anteriores y fueron las menores registradas desde 2022. Al igual que ocurrió con los cuadros gripales, las notificaciones alcanzaron un máximo entre las semanas 21 y 22 y posteriormente iniciaron un descenso sostenido.
Otro indicador favorable corresponde a la bronquiolitis en menores de dos años. En este grupo se registró durante 2026 la menor cantidad de notificaciones de la última década, con excepción de 2020 y 2021. Esos dos años estuvieron atravesados por las restricciones, cambios de comportamiento y alteraciones en la circulación habitual de los virus respiratorios vinculados con la pandemia de COVID-19.
De esta manera, el récord de enfermedad tipo influenza no estuvo acompañado por aumentos equivalentes en todos los cuadros respiratorios vigilados. La evolución de neumonías y bronquiolitis mostró dinámicas diferentes durante la temporada.
El virus sincicial respiratorio predomina entre los internados
El descenso general de los indicadores respiratorios también se observa en los registros más recientes de atención médica. Entre las personas internadas, el virus sincicial respiratorio (VSR) continúa siendo el agente detectado con mayor frecuencia.
Durante las últimas cuatro semanas analizadas se identificaron 319 casos positivos de VSR entre pacientes hospitalizados, mientras que se confirmaron 35 casos de influenza. Estos datos muestran que, aunque la gripe tuvo una circulación excepcionalmente elevada durante buena parte de 2026, otros virus mantienen una presencia importante entre los cuadros que requieren internación.
En las consultas ambulatorias, durante la semana epidemiológica 35 se detectaron 14 casos positivos de influenza, con una positividad del 24,5%. En paralelo, durante las cuatro semanas más recientes se registraron 25 nuevos casos de VSR en este tipo de atención.
El panorama epidemiológico muestra así dos momentos diferenciados de la temporada. Por un lado, Argentina acumuló en los primeros ocho meses del año una cantidad récord de enfermedades tipo influenza, luego de un inicio anticipado de la circulación respiratoria. Por otro, las semanas posteriores al pico de mayo mostraron una disminución progresiva de las notificaciones.
La vigilancia es relevante mientras persistan los virus respiratorios en circulación, especialmente por su impacto entre niños pequeños, adultos mayores y personas con condiciones que aumentan el riesgo de desarrollar complicaciones. Aunque los datos actuales reflejan una reducción de la actividad respecto de los meses de mayor intensidad, la temporada 2026 quedará marcada por haber alcanzado el mayor número de casos de gripe de los últimos diez años.
