Alerta por El Niño: cuáles son las principales medidas que prepara el Gobierno ante la llegada del fenómeno
Argentina se prepara para afrontar los efectos de El Niño durante la primavera y el verano 2026-2027, con especial atención sobre las inundaciones y crecidas que podrían producirse por precipitaciones superiores a las habituales. Frente a este escenario, el Gobierno nacional activó un dispositivo que articula organismos científicos, fuerzas de seguridad, Fuerzas Armadas y autoridades provinciales y municipales.
Por Dr. Daniel Cassola
El fenómeno ya se encuentra instalado. El último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) determinó que las condiciones corresponden a una fase cálida de El Niño y estableció una probabilidad del 100% de que continúe durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre, con una intensidad fuerte o muy fuerte.
El eje de la estrategia oficial es el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, aprobado mediante la Resolución 559/2026. La medida había sido diseñada ante la perspectiva de precipitaciones superiores a los valores normales, particularmente en la Cuenca del Plata, durante los meses de primavera y verano.
Inicialmente, el operativo comprende a Corrientes, Misiones, Formosa, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, aunque podrá adaptarse a la evolución del fenómeno y las necesidades de otras jurisdicciones.
Alertas meteorológicas, vigilancia de los ríos y brigadas de rescate
Uno de los componentes principales será la anticipación. El SMN realizará el seguimiento meteorológico y emitirá las alertas correspondientes, mientras que el Instituto Nacional del Agua (INA) tendrá a su cargo el monitoreo hidrológico para seguir la evolución de los ríos y detectar posibles crecidas.
El esquema también incorpora información de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y del Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias. El objetivo es integrar datos científicos para mejorar la toma de decisiones y contar con información actualizada sobre las áreas expuestas. El Gobierno también desarrolló un tablero específico para monitorear El Niño en tiempo real y modelos de riesgo destinados a municipios.
La Agencia Federal de Emergencias comenzó meses atrás a coordinar las capacidades disponibles con las provincias. Las reuniones incluyeron a organismos nacionales y provinciales, áreas de Protección Civil, el SMN, el INA, Vialidad Nacional, Fuerzas Armadas y fuerzas federales.
Ante una emergencia, Gendarmería, Prefectura y Policía Federal dispondrán de brigadas de rescate. Las Fuerzas Armadas podrán incorporarse cuando la magnitud del evento supere las capacidades locales, aportando recursos para evacuaciones, asistencia sanitaria, alimentación, alojamiento y logística.
La respuesta será diferente según el escenario. Para inundaciones se prevén medios fluviales y anfibios, mientras que las capacidades nacionales también contemplan operaciones frente a tormentas, incendios forestales o nevadas.
El operativo también contempla riesgos sanitarios e infraestructura
La preparación no se limita a rescates y evacuaciones. Vialidad Nacional trabaja sobre desagües y puentes, mientras que el sistema sanitario deberá contemplar las consecuencias que pueden acompañar a inundaciones prolongadas, dificultades de acceso a determinadas localidades y cortes de servicios esenciales.
Entre las medidas previstas se encuentra la coordinación sanitaria para disponer de insumos necesarios ante emergencias, además de acciones relacionadas con enfermedades que pueden incrementar su riesgo en escenarios de abundantes precipitaciones.
Las lluvias y las inundaciones pueden favorecer la proliferación de mosquitos y complicar las condiciones ambientales en las zonas afectadas. Por eso, la planificación contempla la disponibilidad de repelentes frente al dengue y vacunas que puedan resultar necesarias según cada emergencia.
La preparación comenzó antes de que El Niño alcanzara su período de mayor impacto. Desde julio, la Agencia Federal de Emergencias desarrolla reuniones y capacitaciones con distintas jurisdicciones. En septiembre, por ejemplo, se realizaron ejercicios operativos en Campana para capacitar a los equipos en el Sistema de Comando de Incidentes y ensayar respuestas frente a escenarios de riesgo.
El plan permanecerá sujeto a actualizaciones de acuerdo con la evolución meteorológica. La propia Resolución 559/2026 autoriza a la Agencia Federal de Emergencias a modificar las medidas operativas, técnicas y logísticas cuando resulte necesario.
El desafío será anticiparse a un fenómeno que puede producir impactos muy diferentes según cada región. Con El Niño ya instalado y una alta probabilidad de continuidad durante los próximos meses, el dispositivo apunta a que la vigilancia meteorológica e hidrológica, la coordinación entre jurisdicciones y el despliegue anticipado de recursos permitan reducir los efectos de posibles inundaciones y otros eventos extremos.
