Palpitaciones: cuándo el corazón acelerado puede ser una señal de alerta
Por Redacción Curar con Opinión
Sentir que el corazón late con fuerza, se acelera, hace una pausa o presenta un ritmo irregular es una experiencia frecuente que no necesariamente indica una enfermedad cardíaca. Estas sensaciones, conocidas como palpitaciones, pueden aparecer durante el ejercicio, ante situaciones de estrés o después de consumir café, bebidas energizantes o nicotina.
Las palpitaciones corresponden a la percepción de los propios latidos y no deben confundirse con una arritmia. Esta última implica una alteración del ritmo cardíaco que puede hacer que el corazón lata demasiado rápido, demasiado lento o de manera irregular.
Para determinar cuándo es conveniente consultar, resulta importante observar en qué circunstancias aparecen, cuánto duran y con qué frecuencia se repiten. Si surgen después del ejercicio o de consumir estimulantes y desaparecen progresivamente con el reposo, pueden responder a una reacción fisiológica normal.
En cambio, una evaluación cardiológica adquiere especial importancia cuando aparecen sin una causa evidente, son recurrentes o están acompañadas por mareos, falta de aire, dolor en el pecho o desmayos.
La prevención cardiovascular también incluye controles periódicos de presión arterial, colesterol y glucemia, además de actividad física, alimentación equilibrada y evitar el tabaquismo. Reconocer las señales permite determinar si las palpitaciones requieren estudios o tratamiento.
