A 10 días de la tragedia Las víctimas sufren problemas de sueño, ansiedad y depresión

Fuente: Clarín

Angustia, depresión, ansiedad, trastornos del sueño, irritabilidad, pesadillas, ataques de pánico. Después de la inundación que afectó a 350 mil platenses, estos son los síntomas que aparecieron en muchas de las personas que lo perdieron todo. Pero a diez días de la tragedia, los especialistas que atendieron a los damnificados advierten que esos síntomas no deberían extenderse más allá de las próximas tres o cuatro semanas. Y dicen que si persisten, es imprescindible hacer una consulta con un profesional, para que no se convierta en una patología más grave.

Según la Organización Mundial de la Salud, por cada víctima de una situación de desastre natural hay entre 5 y 10 personas afectadas en su salud mental, que siguen padeciendo y desarrollando trastornos mucho más allá del día puntual de la catástrofe.

«La mayoría de las personas han presentado la reacción normal frente a una situación absolutamente anormal, en la que sentimos que todo está fuera de nuestro control», explica Silvia Bentolila, coordinadora de la Red Provincial de Salud Mental en Incidente Crítico, del ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.

«En un primer momento vimos gente en estado de shock, aparentemente anestesiados, como si nada les hubiera pasado. Hay que prestar atención a ellos, porque están desconectadas de la emociones, de lo que les pasó y pueden tener consecuencias a futuro, representan un grupo de riesgo. Si persisten la falta de sueño, el miedo, las pesadillas, la irritabilidad, la ansiedad o la tristeza en las próximas 3 o 4 semanas, se recomienda hacer una consulta en un profesional especializado de manera urgente», dice Bentolila.

Los síntomas más comunes son el temor, la depresión, la angustia y la desesperanza. De hecho, el último jueves, cuando en La Contención. Jóvenes de Cruz Roja capacitados para situaciones de desastre brindaban esta semana apoyo emocional a niños evacuados.

Las secuelas de una catástrofe Una reacción normal Atención a tiempo Asistencia. Un camión de atención médica en La Plata, ayer.
Una catástrofe natural es una causante universal de estrés. Los síntomas principales son ansiedad, angustia y transtornos en el sueño. Los más chicos reaccionan con alteraciones en su conducta. Volver a empezar Estos síntomas pueden aparecer inmediatamente, y para revertirlos, los especialistas recomiendan la actividad física y la vuelta a la rutina. En los más chicos, los juegos y la contención escolar son muy importantes. En todos los casos hay que evitar la automedicación. Si los síntomas se mantienen durante tres o cuatro semanas después de la catástrofe, se recomienda encarar un tratamiento con profesionales para evitar que estos cuadros se vuelvan crónicos. Estrés postraumático Hay gente que puede reaccionar mucho tiempo después de que sucedió el hecho traumático. Según la recomendación de los especialistas, hay que prestar atención hasta seis meses después, porque hay casos que tienen manifestación tardía. ?También hay casos de irritabilidad y ataques de pánico.Y en los chicos aparecen problemas de conducta. Los especialistas aseguran que los síntomas no pueden extenderse más de 4 semanas.

Diego Geddes: Diluvio y muertes Plata volvió a llover después de la gran tormenta, muchos habitantes damnificados vivieron nuevos momentos de angustia y miedo. En el caso de los niños, pueden aparecee involuciones, como por ejemplo que dejen de controlar sus esfínteres. «Luego de una tragedia de estas características, las personas quedan shockeadas, desorientadas en tiempo y espacio. Por eso hay que comenzar a orientarlas progresivamente y sensibilizarlas de a poco», dice la licenciada Gabriela Martínez Castro, directora de CEETA (Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad).

«Es normal que una persona no quiera recordar nada, que no quiera hablar del tema. Esto es normal durante un mes, si acabado ese plazo la persona sigue mal, con pesadillas, con situaciones de horror, con sensación de indiferencia emocional, de anestesia afectiva,

Cantidad de atendidos

2.800 personas fueron atendidas con síntomas de estrés postraumático, en los centros de atención que montó el ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires.

situaciones de ira, depresión y con un fenómeno muy común que es la reviviscencia, hay que abordar el problema con un tratamiento específico, con sesiones puntuales e incluso en algunos casos con dosis bajas de medicación», recomienda la experta Martínez Castro.

Después del temporal, el gobierno provincial dispuso reforzar la atención en los centros de salud mental. Un ejército de psicólogos y especialistas salió a la calle hace una semana, con la difícil tarea de contener el shock emocional de los afectados. Además de los centros habituales de atención (hospitales y salas de salud), se montaron siete hospitales móviles en los barrios más afectados (Villa Elvira, Los Hornos, Tolosa, Ringuelet y San Carlos). Desde la tormenta, ya hubo atención para 2.800 personas.

«Observamos nerviosismo, ansiedad, preocupación, miedo, impotencia, inseguridad, enojo, ira, Irritabilidad, dificultad para dormir, dificultad para respirar, aumento de la presión arterial y pesadillas», dijo a Clarín Bentolila. «Es recomendable buscar compañía. Es más fácil atravesar estos momentos cuando las personas se ayudan mutuamente. También realizar ejercicios físicos suaves y regresar lo antes posible a las rutinas diarias, entrar en ese dinámica de normalidad. Y principalmente evitar la automedicación y el consumo de alcohol», recomienda Bentolila

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