Algunos consejos para transitar la tercera edad de manera saludable

Senior Couple Exercising In Park

Por Dr. Daniel Cassola

Hoy la expectativa de vida se aumentó considerablemente con respecto a generaciones anteriores a nosotros, y todo indica que seguirá en aumento. Una persona centenaria ya no es noticia, hoy es noticia la existencia de decenas de miles de centenarios. Pero a pesar de los avances médicos y científicos, el proceso de envejecimiento de nuestras células, y por lo tanto de nuestros tejidos, órganos y de todo el organismo no se ha revertido.

Como en cada etapa de la vida, en la tercera edad también el cuerpo cambia. Por ello es importante cuidarse. En primer lugar los adultos mayores deben vacunarse contra diferentes enfermedades. Las obligatorias son la antigripal, la doble bacteriana cada diez años (contra la difteria y el tétanos), la antineumocócica y la de la hepatitis B.

Sobre los cuidados nutricionales en esta etapa de la vida, la compañía de emergencias médicas Vittal publicó un listado de sugerencias que compartimos:

Se recomienda consumir 4 o 5 porciones de lácteos descremados (leche, yogurt, quesos). Estos alimentos tienen un gran aporte energético, proteico, mineral y vitamínico. Además, el calcio mantiene la fortaleza en los huesos y previene la osteoporosis.

También es aconsejable reducir o evitar el consumo de sal a través de la dieta diaria. Cuando el consumo es más elevado, puede incrementar el riesgo de padecer hipertensión arterial, provocar accidentes cerebro-vasculares, favorece la aparición de enfermedades cardíacas y satura los riñones.

Además se sugiere disminuir el consumo de té o café ya que estas infusiones pueden generar alteraciones en el sueño, acidez estomacal, aumento en la presión sanguínea y la asimilación escasa de algunos minerales y vitaminas.

Por último es importante consumir abundante líquido (dos litros por día como mínimo). La percepción de sed disminuye con la edad, por lo tanto, los adultos mayores son más susceptibles a la deshidratación. Existen diferentes fuentes de hidratación a partir de ciertos alimentos y bebidas, como: agua potable, jugos, refrescos, leche, frutas y verduras. Estas fuentes aportan al cuerpo el líquido que se pierde en la: respiración, sudoración y evacuaciones.

Para preservar el cuerpo también es importante el ejercicio físico. Es importante caminar a ritmo sostenido, al menos 30 minutos tres veces por semana, como mínimo. Luego para quienes tienen distintas dificultades físicas hay ejercicios que se pueden adecuar. Es importante mantenerse en movimiento.

Para vivir cien años o más todos debemos hacer nuestra parte. No alcanza con los avances científicos, también es necesario seguir unas mínimas pautas de vida saludable.

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