Argentina vive su momento más calmo desde la segunda ola mientras en el mundo intentan frenar nuevas oleadas
Durante el fin de semana Argentina registró el índice más bajo de contagios desde el inicio de la segunda ola. A nivel global la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó un pedido que calificó de urgente para recaudar 7700 millones de dólares para destinarlos a frenar las oleadas causadas por la variante Delta en los países más pobres.
Por Dr. Daniel Cassola
El parte publicado ayer por el Ministerio de Salud de la Nación informó que en las últimas 24 horas hubo 3636 casos nuevos por coronavirus y 64 decesos. El registro es el más bajo en muchos meses, desde el comienzo en la segunda ola en marzo. Además se notificó que son 3528 los internados en unidades de terapia intensiva, con un porcentaje de ocupación de camas de adultos de 50,5 por ciento en el país y del 48 por ciento en el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA). Además, según el Monitor Público de Vacunación, fueron aplicadas en total 36.851.592 dosis de vacunas. Hay 26.649.961 personas inoculadas con al menos un componente de la vacuna, mientras que 10.201.631 ya completaron su esquema de vacunación.
La situación de la pandemia en la Argentina es así la más relajada en mucho tiempo. Las alertas rojas dejaron de sonar, al menos por un tiempo. Lo que aquí no sucedió aún y que permite cierto confort, es la nueva ola presente en distintos países del mundo impulsada mayormente por la diseminación de la variante Delta. Por eso es que la OMS lanzó ayer un “urgente” pedido de 7.700 millones de dólares para frenar la “oleada” de variantes peligrosas del coronavirus. Los más perjudicados en esta etapa de la pandemia son los países más pobres, según indicó el organismo multilateral.
En este contexto, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que “si estos fondos no se ponen a disposición ahora para detener la transmisión de la variante Delta en los países más vulnerables, sin duda todos pagaremos las consecuencias más adelante”. “Muchos países están experimentando nuevas oleadas de infecciones, y mientras los de renta alta y algunos de renta media-alta implementaron la vacunación generalizada con sistemas de pruebas más robustos y posibilitado que los tratamientos estén cada vez más disponibles, muchos de renta baja y media-baja están luchando por acceder a estas herramientas vitales debido a la falta de fondos y suministros”, alertó una vez más la OMS.
Los fondos que requiere la OMS se utilizarían para comprar pruebas de Covid-19. El diagnóstico permitiría a los países que más están sufriendo por las nuevas oleadas aplicar medidas sociales y de salud pública adecuadas. También se necesitan fondos para destinarlos a la producción y compra de vacunas, y de insumos fundamentales como oxígeno para quienes atraviesan un cuadro severo de la enfermedad. Por último, también se necesita dinero para contratar y garantizar la seguridad de los trabajadores de la salud.
Esta inversión, estimó el organismo, es “una parte ínfima de la cantidad que los gobiernos están gastando para hacer frente al flagelo y tiene sentido desde el punto de vista ético, económico y epidemiológico”. Mientras la pandemia recrudece en los países de menores recursos, Argentina vive una primavera adelantada. Que continúe la campaña de vacunación es fundamental para que se sostenga este estado de situación cuando la variante Delta avance.
