Fuente: Diario Popular
En un libro autobiográfico, el ex futbolista brasileño confesó con dureza: «Consumí cocaína, heroína y otras drogas».
Walter Casagrande confesó sus adicciones en un libro autobiográfico.
El ex futbolista brasileño Walter Casagrande, de 49 años, confesó que consumió cocaína, heroína y otras drogas, según reveló en un libro de su autoría.
Casagrande, nacido en San Pablo y ex jugador del Corinthians de Brasil, y Ascoli y Torino, de Italia, presentó su libro «Casagrande y sus demonios», en el que reveló los excesos que cometió en su vida deportiva.
«Me apliqué de todo, cocaína y heroína; incurrí en dóping, por veinte años jugué a la ruleta rusa», señaló el ex crack brasileño.
Casagrande recordó en su libro su dependencia a las sustancias estupefacientes al inicio de los años ´80 y que comenzó cuando jugaba en el Corinthians a lado de cracks como Sócrates.
«En aquel tiempo me inyectaba cualquier preparado de coca ína». admitió el ex futbolista, al tiempo que señáló que en su trayectoria en Europa, donde jugó también en el Porto de Portugal, dejó de consumir drogas y alcohol, aunque incurrió en casos de dóping.
«Nos obligaban a inyectarnos de manera intramuscular sustancias para rendir mejor deportivamente. Después de un tiempo me di cuenta de que no podía continuar», enfatizó Casagrande, que finalizó su carrera en 1997.
Respecto a su adicción a la cocaína, el futbolista confesó: «Era como un refugio. En una sola noche era capaz de aspirar tres gramos de cocaína y de inyectarme una dosis de cocaína, fumarme un cigarrillo de marihuana y de beberme una botella de tequila», agregó. Realmente un testimonio de real crudeza del exfutbolista, hoy comentarista deportivo .o B En 1997 Casagrande fue fichado por el modesto cluo brasileño San Francisco, pero permaneció allí un mes y se retiró de la actividad.
B En 2007 sufrió un grave accidente de tránsito por el cual llegó a estar 24 horas en coma y, por fortuna, se recuperó rápidamente.
Q Al poco de salir del hospital, fue ingresado en la clínica Greenwood, en Itapecerica, para desintoxicarse de su adicción a las drogas.









