Contra los alacranes lo mejor es la higiene

 

Por Dr. Daniel Cassola

Todos los días estamos viendo en los medios nuevos casos de picaduras de alacranes en la Ciudad de Buenos Aires. Afortunadamente la grave situación del niño internado ayer se resolvió positivamente y podrá llevar una vida normal luego de completar su rehabilitación. Fue un caso difícil ya que el menor sufrió varios paros cardíacos a consecuencia del veneno que le inyectó uno de los arácnidos.

Ahora bien los mejor que podemos hacer contra una picadura de un alacrán es prevenirla, y para ello debemos mantener nuestros hogares limpios. También debemos evitar que se junte basura en las calles. Los alacranes se alimentan de cucarachas, por lo que donde hay un ambiente propicio para ellas también puede serlo para estos peligrosos insectos.

«La presencia de alacranes es natural en la ciudad de Buenos Aires, por lo que no es raro que se produzcan accidentes sobre todo en primavera y verano, que es cuando salen. Como comen cucarachas una buena forma de prevenirlos es fumigarlas, ya que si no hay cucarachas no hay alacranes», dijo Carlos Damín, jefe de Infectología del Hospital Gutiérrez. Es importante señalar que las fumigaciones pueden ser efectivas contra las cucarachas pero no contra los alacranes.

«La fumigación es relativamente efectiva, sobre todo para las cucarachas, pero la limpieza y la higiene son fundamentales para evitar accidentes», aseguró el especialista. Consultado sobre los motivos de un escorpión a la hora de picar, Damin señaló que «el bicho pica cuando se siente atacado, pero no porque sí».

Sobre las especies de alacranes presentes en la zona y su peligrosidad, el investigador del Conicet y experto en sistemática de escorpiones del Museo de Ciencias Naturales Andrés Ojanguren precisó que hay fundamentalmente dos: el «Bothriurus bonariensis» y el «Tityus trivittatus». «Se trata de especies que están en la ciudad de Buenos Aires desde hace más de 50 años y que seguramente ingresaron desde el norte chaqueño en cargamentos de madera o similares», señaló.

Y continuó: «Las dos especies que hay son el ‘Bothriurus bonariensis’, que no es peligroso, es el más oscuro, de pinzas negras y no tan común en la capital sino en las zonas parquizadas; y el ‘Tityus trivittatus’, que es venenoso, amarillo clarito con tres bandas negras, de pinzas finas y habita en túneles, subtes y edificios antiguos».

«En épocas veraniegas, con mayor humedad, sumado al caudal de lluvias, los espacios donde viven esos insectos de la familia de los arácnidos se inundan y esa es la causa de su aparición en la superficie, ya que suelen ingresar a través de rejillas, cañerías, cloacas, cables de luz y todo lo que conecta con el subsuelo de la ciudad», completó.

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