Cuarta ola: en Europa comienzan las restricciones y la cuarentena para los no vacunados

En Alemania el gobierno se prepara para aprobar una ley para aprobar un confinamiento de facto para los ciudadanos que no se vacunen. En Austria, las mismas medidas ya se aplican. En Viena, su capital, la restricción afecta a dos millones de personas que no se inmunizaron.

Por Dr. Daniel Cassola

Mientras el resto del mundo vive días de cierto alivio la pandemia amenaza con causar nuevos estragos en Europa. En particular, países como Alemania o Austria sufrieron una explosión de casos que se atribuye no solo al factor estacional sino también al hecho de que la vacunación se estancó en ambos países. Es por eso que el gobierno alemán se prepara para el confinamiento de facto de los ciudadanos no vacunados, a través de la reforma de la Ley de Infecciones.

Es probable que la nueva ley incluya la vacunación obligatoria de ciertos grupos profesionales, entre ellos el sanitario, trabajadores de residencias de ancianos y cuidadores en guarderías. Hay sectores que consideran que imponer la vacunación supondría un ataque a los derechos individuales, incluso en tiempos de pandemia. De todos modos lo que la norma aspira a hacer es regular la vida social.

En algunos estados alemanes como Baviera, Berlín, Turingia y Sajonia, muy golpeados por lo que en Alemania es la cuarta ola de coronavirus, ya comenzaron a aplicar nuevas restricciones. Los no vacunados son en la actualidad el 37 por ciento de la población. Aunque seguirán sin estar obligados a inocularse, sí se les pedirá un test negativo para usar el transporte público y acceder a su puesto de trabajo. Sólo podrán entrar sin requisitos a supermercados y farmacias.

Para el resto de espacios públicos, se impondrá con carácter preferente la llamada regla 2G, referida a vacunados y personas que hayan superado la enfermedad. Sólo estos podrán seguir una vida normal, aunque teatros, cines o restaurantes podrán solicitar la 2G, es decir, obligar a vacunados y sanados, en tanto que posibles transmisores del virus, un test negativo adicional.

En Austria, país vecino de Alemania, la situación es similar. En Viena, mientras se comienza con la vacunación de los niños, dos millones de no vacunados están obligados a confinarse de nuevo. Para frenar la propagación del virus y aumentar la tasa de vacunación de su población (65 por ciento actualmente), Austria se convirtió en el primer país de la Unión Europea en tomar estas medidas.

La “situación es grave”, advirtió el domingo el jefe de gobierno Alexander Scallenberg, de perfil conservador, ante el brutal aumento de los nuevos casos, que alcanza sus niveles más elevados desde el inicio de la pandemia: 12.000 por día de media en este país de 8,9 millones de habitantes.

Otros países empezaron a reimponer restricciones, como Holanda y Noruega. Pero sólo Austria ha ordenado el confinamiento para los no vacunados, tras haberlos excluido de restaurantes, hoteles y peluquerías. Algunos expertos se muestran sin embargo escépticos ante las medidas, incluso si el gobierno ha anunciado controles y sanciones. También hay quienes se preguntan si confinar sólo a una parte de la población está conforme a la Constitución.

Al borde de lo legal y de manera controversial, distintos países europeos comienzan a ejercer presión sobre los no vacunados, a quienes responsabilizan de la cuarta ola que en algunas regiones ya saturó hospitales.

.

También te puede interesar...