De qué se trata el avance científico en Australia que «resucita» corazones
A través de una máquina llamada «heart box» y de una «heart kit», optimiza las condiciones de salud del corazón, conservándolo como si estuviera vivo. El impacto del avance en la Argentina. Un experto explica los detalles a Infobae.
Cuando un avance científico de envergadura como el ocurrido en la Universidad de Nueva Gales del Sur (en inglés , University of New South Wales) en Sidney, Australia irrumpe cargado de tanta innovación, los expertos son esenciales para darle contexto y dimensión real al tema.
La noticia es contundente: un grupo de médicos australianos lograron trasplantar un corazón que había dejado de latir antes de ser donado, «reviviéndolo» y manteniéndolo en las condiciones más parecidas a como si el corazón estuviera dentro de una persona viva.
Según el consenso de científicos internacionales es la primera vez que la medicina logra un trasplante de estas características.
Lo revelador es que hasta ahora solamente se utilizaban para este tipo de procedimientos quirúrgico -como el trasplante de corazón- corazones vivos y no aquellos que habían dejado de latir. Y por lo tanto la conquista de la medicina e inaugura un nuevo paradigma en cuanto a las donaciones de órganos, y de corazón en particular.
En diálogo con Infobae el doctor Ricardo Iglesias, médico cardiólogo y ex Presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología, explica: » La técnica que utilizaron consta de conservar al corazón en una llamada «Caja del corazón» (Heart Box) y en disponer de un «Heart kit» donde se conserva a este órgano tan noble que es el corazón para darle la mayor salud posible. Los especialistas australianos le inyectaron sangre oxigenada y nutrientes adecuados, vitales para que el corazón pueda vivir»
Un debate más allá de la ciencia
Pero como si con la mirada de la ciencia sólo no bastara, el avance científico pone sobre la picota también un debate bioético que alcanza a la pregunta: ¿Cuándo se considera que hay muerte? Y al respecto en pleno siglo XXI los países del mundo no tienen la misma respuesta.
Refuerza el doctor Iglesias: «En la Argentina por Ley Nacional se considera muerte cuando existe muerte cerebral y no cardíaca. Esta idea agiliza y optimiza la cantidad y el nivel de los trasplantes que en nuestro país es muy bueno».
Por el contrario, en países como Japón, Vietnam y Tailandia la definición de muerte se instala alrededor del concepto de muerte cardíaca y no de muerte cerebral. Por lo tanto una técnica como ésta puede optimizar el número y calidad de los trasplantados.
El cardiólogo y profesor de la citada universidad australiana, Kumid Dhital, lideró dos operaciones que utilizaron corazones cuyos latidos habían cesado previamente.
Los médicos utilizaron una «solución especial» para preservar los órganos y una consola portátil que permite conectar el corazón a un circuito estéril que le permite mantener el calor y seguir latiendo, lo que limita los efectos de una posible disminución del oxígeno o nutrientes al que se expone si se mantiene a este órgano en hielo o en un congelador portátil.
Dentro de la consola portátil, que permite el transporte de grandes distancias y de mayor duración, el corazón puede ser reanimado y preservado, además de permitir que sea evaluado hasta su trasplante.
La técnica se realizó con éxito hasta ahora en tres casos, que las fuentes fuentes hospitalarias australianas indicaron que hasta hora se encuentran en buen estado.
Fuente: Infobae
