“Debe considerarse como actividad esencial el regreso a clases presenciales de los niños y adolescentes con enfermedades poco frecuentes”


Por Redacción Curar con Opinión

La afirmación surge de un informe emitido estos días por la Federación Argentina de Enfermedades Poco Frecuentes (FADEPOF) que, bajo el título de ‘La vuelta a las aulas de las personas con enfermedades poco frecuentes en contexto de COVID-19’, reconoce que si bien la población ha aprendido a cuidarse y a cuidar de los más vulnerables, es importante una adaptación del modelo de atención para así responder mejor a las necesidades del impacto del COVID-19 en aquellos niños y adolescentes que padecen una enfermedad poco frecuente (EPOF).

Entre otras recomendaciones, aconsejan considerar en cada caso la gravedad de la enfermedad de base, las comorbilidades potenciales y las consecuencias que acarrea el aislamiento social en esta población -de por sí- más vulnerable; más aun considerando las dificultades que han encontrado en estos meses para realizar sus controles o tratamientos específicos.

“Debemos tener en cuenta los aspectos médicos fundamentales a considerar para la vuelta a las aulas. Ellos son: 1) el cumplimiento del Calendario Nacional de Vacunación Obligatorio; 2) la readecuación de los controles en salud en niños y adolescentes con enfermedades pre-existentes; 3) en la primera infancia, entablar un contacto cercano con el médico pediatra, ya que el 70% de las enfermedades poco frecuentes se presentan en los primeros dos años de vida; y 4) establecer los cuidados que propone y sostiene la OMS, tales como no compartir utensilios ni útiles escolares, mantener el lavado frecuente de manos, tener disponible alcohol al 70%, el uso adecuado de barbijo en un ambiente ventilado y 2 metros de distanciamiento”, afirmó Patricia Elmeaudy, médica pediatra, asesora médica de la Unidad de Auditoría Interna del Hospital Garrahan y co-autora del informe de FADEPOF.

Para la psicóloga Florencia Ugo, también co-autora del trabajo, “sostener la incertidumbre que acompaña el contexto de pandemia en niños y adolescentes requiere esfuerzos por parte de los adultos, sabiendo que en todos provocará emociones y sentimientos que se pueden manifestar de diferentes maneras. Sumado a esto, aquellos niños y adolescentes con enfermedades poco frecuentes vivenciaron cómo sus tratamientos se vieron también impactados de alguna manera, con readecuaciones o, inclusive, suspensiones, lo que pudo aumentar la incertidumbre para ellos y su entorno, transformando rutinas, preocupaciones y certezas”.

Las grandes preguntas que intenta responder el informe de FADEPOF son cómo reconstruir-construir el vínculo con los compañeros y con los establecimientos educativos bajo protocolos, y cómo readaptarse y volver a formar rutinas fuera de casa.

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